Buenos Aires, Viernes, 19 de Agosto
27 junio, 2022 8:10 Imprimir

UNCTAD – La recuperación de COVID-19 es una oportunidad para rehacer la sociedad para un futuro mejor

 

Si bien la pandemia de COVID-19 aún no ha terminado, ofrece lecciones valiosas que pueden ayudar al mundo a responder mejor a otras crisis, dice el Informe COVID 2022 de la UNCTAD publicado el 24 de junio.

Basándose en todos sus análisis desde el comienzo de la pandemia, la UNCTAD dice que esta puede ser una oportunidad única en la vida para rehacer la sociedad para un futuro mejor.

El informe detalla cómo la pandemia ha expuesto las debilidades en la estructura del orden social y económico internacional.

Al mismo tiempo, encuentra una resiliencia notable en varias áreas, pero solo algunas personas se han beneficiado de esto, dejando a muchos atrás.

COVID-19 ha demostrado que solo el estado tiene la capacidad de hacer frente a los choques sistémicos y que las respuestas no se pueden dejar en manos de los mercados.

La pandemia ha puesto de relieve que desarrollar la resiliencia del sistema mundial ante las crisis y proteger a los más vulnerables es una responsabilidad compartida y el único camino viable a seguir.

“Hoy, dado que los principales riesgos para la salud de la COVID-19 parecen estar disminuyendo y una gran crisis del costo de vida golpea la economía mundial, es importante mirar hacia atrás a la crisis de la COVID-19 y aprender de ella para estar mejor preparados. para el futuro”, dijo la Secretaria General de la UNCTAD, Rebeca Grynspan.

Profundas desigualdades entre países

El informe dice que la pandemia no solo ha demostrado cuán interconectado está el mundo, sino que también ha revelado las profundas desigualdades que existen entre los países en muchas dimensiones.

La COVID-19 ha puesto al descubierto las desigualdades en la capacidad de los países para movilizar recursos para hacer frente a la crisis y recuperarse de ella, brindar protección social a los más gravemente afectados, ofrecer vacunas a los miles de millones que las necesitan y brindar cobertura de salud para todos.

UNCTAD dice que el mundo debe abordar urgentemente estas desigualdades para evitar una década perdida para los países en desarrollo y mantenerse en el camino hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

Resiliencia notable pero desigual

El informe dice que las expectativas iniciales de una contracción de dos dígitos del comercio mundial resultaron ser demasiado pesimistas.

El comercio mundial se redujo en unos 2,5 billones de dólares en 2020 (o alrededor del 9 % en relación con 2019), pero se recuperó con fuerza y ​​alcanzó un máximo histórico de unos 28,5 billones de dólares en 2021, lo que equivale a un aumento de alrededor del 13 % en relación con los niveles previos a la pandemia.

Pero surgieron importantes diferencias a nivel regional y nacional. Las exportaciones de los países más pobres se recuperaron considerablemente menos durante 2021, descubrió la UNCTAD.

Las cadenas de valor globales también demostraron ser resistentes a pesar de los planes anunciados de reubicación y reconfiguración. La reestructuración de los procesos productivos globales ha sido menor de lo inicialmente esperado.

Las estrategias de eficiencia y reducción de costos continúan siendo el objetivo primordial de las empresas globales, dice el informe.

Impulsado por la creciente demanda mundial, el transporte marítimo también se recuperó más rápidamente de lo esperado. En 2021, los envíos marítimos se expandieron 3,3% y para 2022 se proyecta un crecimiento de 2,6%.

La rápida recuperación del comercio en 2021 exacerbó las presiones de la cadena de suministro y ejerció una enorme presión sobre la confiabilidad de los servicios de envío.

Esto se reflejó en tarifas de flete y recargos altísimos, congestión portuaria, mayores demoras, escasez de equipos y menos servicio a puertos menos lucrativos.

Según el modelo de simulación de la UNCTAD, un aumento sostenido de las tarifas de flete puede conducir a un aumento de los precios al consumidor a nivel mundial del 1,6 % en 2023.

Se amplía el acceso a las vacunas, pero persisten las limitaciones

El informe dice que las intervenciones gubernamentales influyeron en gran medida en la producción y ubicación de las vacunas COVID-19.

La forma en que se organizó inicialmente la producción de vacunas resultó en un acceso muy desigual, pero con el tiempo, las vacunas podrían producirse de manera eficiente y rentable en otros mercados, gracias a líneas de producción optimizadas y múltiples cadenas de suministro paralelas.

El informe dice que tanto el comercio internacional como los acuerdos de inversión tienen disposiciones sobre licencias obligatorias para anular los derechos de propiedad intelectual en situaciones de emergencia.

Pero durante los últimos dos años, a ninguna empresa se le ha otorgado una licencia obligatoria para fabricar una vacuna contra el COVID-19, lo que destaca la necesidad de mejorar aún más la cooperación internacional durante las emergencias.

La financiación del desarrollo aumenta, pero sigue siendo en gran medida insuficiente

El informe señala que la asistencia oficial para el desarrollo a los países en desarrollo alcanzó un nuevo máximo de 178 900 millones de dólares en 2021, impulsada por las donaciones de vacunas y otros financiamientos relacionados con la COVID-19.

Pero las necesidades preexistentes de los países receptores también están aumentando debido a las consecuencias de las crisis económicas.

Las medidas de apoyo fiscal han aumentado la deuda pública en muchos países en desarrollo a niveles insostenibles. La Iniciativa de Suspensión del Servicio de la Deuda debe extenderse, recomienda la UNCTAD.

Subraya que la vulnerabilidad de la deuda no ha recibido la atención adecuada y requiere una agenda política más ambiciosa.

El informe también dice que si bien COVID-19 ha provocado un aumento en la transformación digital en todo el mundo, las brechas cada vez mayores han impedido que muchas personas aprovechen las oportunidades en la economía digital.

Subraya que el mundo tiene una oportunidad única en la vida de rehacer la sociedad para un futuro mejor. La visión y muchas herramientas para hacerlo existen y pueden activarse, pero se necesita una acción internacional coordinada para tener éxito en este esfuerzo.

Fuente: UNCTAD

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