Buenos Aires, Viernes, 24 de Septiembre
13 septiembre, 2021 21:05 Imprimir

Remesas de los Migrantes en Latinoamérica, Imparables y mejor que las Exportaciones – Mg. Gustavo Fadda

 

En el mundo habitan siete mil millones de personas y las remesas familiares tienen un efecto directo en la vida de mil millones, es decir, una de cada siete personas.

Se trata de los envíos que migrantes, aquellas personas que por distintos motivos (económicos, políticos, culturales, religiosos, etc.) viven fuera de sus países, que trabajan en el exterior y envían parte de lo que ellos producen a sus familiares al país de origen.

Eso ayuda a incrementar la capacidad de consumo internamente y a incrementar la capacidad de ahorro, mejorando su calidad de vida, ya que los fondos recibidos se destinan a subsistencia, vivienda, salud y educación.

Ese flujo de dinero que se moviliza alrededor del mundo también se considera Comercio Internacional y hoy por hoy, podemos afirmar sin equivocarnos, que en muchos países de Latinoamérica las remesas constituyen una importantísima, y en algunos casos, la principal fuente de ingresos por exportaciones.

¿Qué son las Remesas?

Por remesas se entiende normalmente las transferencias financieras o en especie efectuadas o recibidas por los residentes (ya sea migrantes o no), en beneficio o de parte de personas de otros países, amigos y parientes de sus comunidades de origen.

Comprende a todas las transferencias corrientes entre personas residentes en determinado país y los no residentes.

Sin embargo, la definición estadística de las remesas internacionales refleja esta idea parcialmente, ya que no todas las remesas consisten en dinero o artículos, ya que no se contabilizan las remesas sociales, las que comprenden la transmisión de ideas innovadoras, redes transnacionales valiosas, conocimientos, valores políticos, reformas de políticas y nuevas competencias tecnológicas.

¿Cómo se Registran Estadísticamente?

En el Balance de Pagos, dentro de las registraciones efectuadas en cada país, siguiendo el modelo impuesto por el Fondo Monetario Internacional a cada socio, a través del manual de Balanza de Pagos.

Es un registro contable donde se asientan las transacciones económicas, comerciales y financieras que realiza un país con el exterior, con el resto del mundo, en un período calendario dado, generalmente un año, incluyendo tanto las exportaciones como importaciones realizadas de bienes, servicios, inversiones extranjeras directas que generan utilidades, dividendos y remesas que se cobran y pagan a otros países. De esta manera queda registrado el comercio internacional de cada país.

El propósito es saber cuánta moneda extranjera entra al país y cuanta sale del mismo, siempre expresado en dólares.

Las remesas no son una fuente de ingresos o egresos como tal, no son el resultado de una transacción de compraventa internacional de bienes, servicios y/o propiedad intelectual que un país vende al extranjero y que otro está comprando.

Forman parte de la balanza de transferencias unilaterales, es decir en donde se registran todas aquellas transacciones que alguien, por ejemplo, un estado, ya sea nacional, provincial, municipal, entes descentralizados, etc., o una ONG, una empresa o una persona física, deciden unilateralmente ingresar o egresar, importar o exportar bienes, servicios o propiedad intelectual, pero con una diferencia muy grande, no esperan ni entregan nada a cambio, es decir no existe contraprestación económica.

Aparte de las remesas, se incluyen también dentro de dicha balanza las donaciones. herencias, jubilaciones, pensiones, ayuda humanitaria a través de alimentos, medicamentos, equipos de socorristas, asistencia técnica, ayuda financiera.

A partir de allí, se habla de que las remesas son una fuente de divisas muy importante para los países. Es un dinero adicional, funcionando igual que cuando ingresan dólares por exportaciones, pero en este caso sin una contraparte, porque no hay un envío físico de un bien ni la prestación o locación de un servicio ni una cesión de derechos de propiedad intelectual. Por el lado de los países emisores operan como importaciones, como compras del exterior y por las cuales se remesan las divisas.

¿Cuál es el Flujo de Fondos movilizados globalmente en concepto de Remesas?

Según estimaciones del Banco Mundial, los flujos de remesas sólo cayeron un 1,6% en el año 2020 por impacto del COVID 19, y las remesas giradas a nivel mundial por los trabajadores migrantes a sus familias de origen alcanzaron los 702.000 millones de dólares, siendo incluso la caída menor que la registrada durante la crisis financiera mundial de 2009 (4,8%).

En conjunto, las remesas superan el total de la inversión extranjera directa (USD 259 mil millones) y son tres veces mayores que la asistencia oficial para el desarrollo en el extranjero (USD 179 mil millones).

¿Quiénes son los Principales Países Receptores y de Origen de las Remesas?

Un estudio de la Organización de las Naciones Unidas – ONU, estima que en el mundo hay cerca de 272 millones de migrantes internacionales, y que casi dos tercios de ellos son migrantes laborales. Si bien esta cifra sigue siendo un porcentaje muy pequeño de la población mundial (el 3,5%), el número y la proporción de migrantes internacionales ya superan algunas proyecciones hechas para el año 2050, que pronosticaban un 2,6%, o 230 millones. También experimentaron una caída menor a la caída del comercio internacional de bienes que fue de un 5,6 % y el de servicios un 15,3 %.

El informe de la ONU marca que más de la mitad de los migrantes internacionales del mundo (141 millones) viven en Europa y América del Norte.

En términos de ingreso de divisas, los diez principales países que recibieron las remesas más elevadas en USD corrientes como si fueran exportaciones, fueron India (83 mil millones), China (60 mil millones), México (43 mil millones), Filipinas (35 mil millones) y Egipto (30 mil millones).  Completan el podio Pakistán (26 mil millones), Bangladesh (21 mil millones), Nigeria, (17 mil millones), Vietnam (17 mil millones) y Ucrania (15 mil millones).

Los tres principales países de origen de los flujos de remesas en dólares corrientes, tal como si fueran importaciones, fueron Estados Unidos (68 mil millones), Emiratos Árabes Unidos (43 mil millones) y Arabia Saudí (35 mil millones).

En términos de entradas de remesas por región, los flujos aumentaron en América Latina y el Caribe (6,5%), Asia Meridional (5,2%) y Oriente Medio y Norte de África (2,3%); pero los flujos de remesas disminuyeron para Asia Oriental y el Pacífico (7,9%), Europa y Asia Central (9,7%) y el África Subsahariana (12,5%).

A pesar del imparable movimiento, lo negativo sigue estando en la alta Incidencia de los costos de los envíos. Sigue siendo muy caro la bancarización. Los costos medios de envío de USD 200 a los países de renta media-baja se mantuvieron altos, en un 6,5%, muy por encima de la meta del 3% del Objetivo de Desarrollo Sostenible, fijado en la Agenda 2030 de la ONU.

En América Latina y el Caribe el costo es del 5,6%, y en los lugares más caros del planeta llega hasta el 18,9%, tres veces más caros que el promedio mundial y 6 veces más alto que el ODS.

Importancia de las Remesas en la Economía:

Las transferencias económicas que envían los migrantes a sus familias que se quedaron en sus países de origen juegan un papel importante en la economía de las naciones receptoras. En algunas incluso representa un alto porcentaje de su producto interno bruto (PBI) y de las exportaciones.

En términos de remesas como porcentaje del producto interior bruto, los cinco principales países que recibieron las remesas más elevadas eran economías más pequeñas: Tonga (38%), Líbano (33%), República Kirguisa (29%), Tayikistán (27%) y El Salvador (24%).

Los países de América Latina y el Caribe reciben, según el Banco Mundial, unos 122.000 millones de dólares anuales (datos actualizados a mayo 2021).

En Guatemala no paran de crecer y en este año 2021 por primera vez en la historia, llegarán a los 14.000 Millones de dólares y van a superar a las exportaciones de bienes que serán de 13.500 Millones.  En el país, la entrada del dinero proveniente de los migrantes corresponde al 11 % de su PBI.

En Honduras, son la segunda fuente de ingresos de divisas por exportaciones. En 2020, las remesas enviadas sumaron 5.736,6 millones de dólares, representando alrededor del 20 % del producto interno bruto (PBI). Las exportaciones fueron de 7.732 millones de dólares.

En República de El Salvador, son la segunda fuente de ingreso en divisas por un total de 5.468 millones de dólares y las exportaciones de bienes ascienden a 5.905 millones de dólares, pero consideradas las mismas de manera individual, las remesas superan a cualquier rubro de exportación.  Significan el 24 % del producto interno bruto (PBI).

En México, el año 2020 fue el quinto consecutivo en que se impone un récord de remesas, 40.600 millones de dólares que los migrantes enviaron a su país.  Significa el 3.8% del PBI nacional y resultan ser la segunda fuente de ingresos por exportaciones, solo superado por las exportaciones de la industria automotriz y superando a las exportaciones de petróleo y turismo. Alrededor del 98,5% de las remesas mexicanas provienen de Estados Unidos, la mayoría de ellas a través de transferencias bancarias o electrónicas. El 97 % de los mexicanos que se van de su país migran hacia Estados Unidos.

En mayor o menor medida las remesas de toda la Región dependen de la economía del gigante del norte. El 80 % de los emigrantes centroamericanos, el 70 % de los emigrantes del Caribe y el 23 % de los emigrantes sudamericanos tienen como destino los Estados Unidos.

Históricamente es el principal país de destino de los migrantes internacionales desde 1970. Desde entonces, el número de personas nacidas en el extranjero que residen en el país se ha cuadruplicado con creces, pasando de menos de 12 millones en 1970 a cerca de 51 millones en 2019, de los cuales, 38 millones de personas son de origen mexicanos, 12 nacidos en México y 26 millones de segunda o tercera generación, según el Informe sobre las Migraciones en el Mundo 2020, de la Organización de las Naciones Unidas.

En la mayoría de los países de América Latina y el Caribe el envío promedio mensual se ubica entre los 300 y 350 dólares.  En el caso de México, en el mes de marzo de este año el monto ascendió a 370 dólares, más de 4.100 millones de dólares que ingresan mensualmente. Por estos días, 60% de los migrantes que logran tocar suelo estadounidense son devueltos a sus países de origen. Solo los menores que llegan sin ningún adulto o las familias con niños menores de seis años están consiguiendo quedarse en EE. UU. Y no precisamente porque el Gobierno de Joe Biden así lo haya decidido, sino porque México no deja que los devuelvan.

¿Qué pasa en Argentina?

Argentina, fue históricamente un país netamente emisor de remesas, es decir, la cantidad de divisas enviadas es superior a la de remesas recibidas. Las remesas que salen tienen como destinos principales España, Bolivia y Paraguay.

Año 2017 los inmigrantes enviaron 4.200 millones de dólares a sus países de origen frente a los 688,1 millones de dólares que recibió el país en concepto  remesas. En 2018 esa relación pasó a ser de u$s3.500 millones saliendo contra u$s1.500 ingresando. Y en 2019, unos u$s2.800 salientes y u$s2.000 entrantes.

La gran derrota de Macri en las elecciones presidenciales del año 2019, sumada la pandemia consolidó lo que ya se registraba, cada vez son más los envíos de dinero de argentinos que trabajan en el exterior hacia el país. Llegan desde Chile, EE. UU.  España e Italia, principalmente. Nuestro país pasó de ser un país netamente emisor de remesas a uno receptor. En promedio, los extranjeros que envían dinero al país mandan unos u$s300, tres veces más que lo que remiten los residentes extranjeros en Argentina, muy lejos de los u$s400 que se enviaban en la década de los años 90, en tiempos del gobierno de Menem.

Según cálculos extraoficiales, en 2020, nuestro país recibió 632 millones de dólares y envió 522 millones de dólares, con lo cual ya pasamos a tener saldo positivo, revirtiendo la tendencia histórica. En este 2021, estamos asistiendo a la triste realidad de miles de jóvenes migrando al exterior, con lo cual no hay que ser muy perspicaz para inferir que el saldo positivo seguirá en ascenso.

Conclusión:

Es innegable que las remesas benefician a los familiares de los migrantes y mejora sus condiciones de consumo y de vida, pero no podemos obviar que son resultado de un proceso de exclusión que la política económica de los países ha generado, expulsando personas, migrando talentos, ya que no se generan empleos suficientes en cada país y la gente emigra en busca de mejores condiciones de vida.

En definitiva, las remesas son resultado de una migración, a veces legal y a veces ilegal, en países donde existe el liberalismo económico. La calidad de las remesas va a existir mientras existan países que den esas oportunidades para gente que genere con sus trabajos esos ingresos.

Mg. Gustavo Fadda

Septiembre 2.021

 

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