Buenos Aires, Lunes, 25 de Octubre
14 junio, 2021 21:18 Imprimir

La irrupción de las fintech en el escenario internacional – Mg. Adriana Narváez

 

El mundo está cambiando a todo nivel. El dinamismo tecnológico alcanzado en las últimas décadas ha incidido de forma definitoria en el resto de los sectores y disciplinas.

Lo comercial y financiero no ha sido la excepción y así, de la unión de las palabras en inglés “financial” –financiero- y “technology” –tecnología-, nació el acrónimo fintech que en la práctica va mucho más allá que hablar de “tecnología financiera”.

Concretamente se denominan así a las empresas innovadoras que utilizan la tecnología para ofrecer sus productos y/o servicios lo cual abre todo un abanico de posibilidades al respecto.

¿Qué sucede cuando una empresa no típicamente financiera, sino originada en el mundo tecnológico, comienza a ofrecer productos hasta hace muy poco tradicionalmente vinculados a las entidades financieras o bancarias?

¿Cuál es el impacto que una empresa que requiere fondos en lugar de recurrir a un clásico crédito bancario obtenga los mismos a través de crowdfunding, que básicamente consiste en una red de financiamiento o micromecenazgo?

¿A través de qué tecnologías ofrecen sus productos y servicios? En este sentido la influencia de la tecnología blockchain y la inteligencia artificial en lo comercial y financiero es ya una realidad ineludible y es imposible seguir considerando sólo los canales y herramientas típicos y tradicionales para su operatoria.

Claramente la entrada escena de todos estos instrumentos genera (y debería incrementarlo a futuro, conforme se acentúe su utilización) una importante reducción de costos, tanto a nivel de tiempos como monetarios.

El estudio de esta temática a nivel nacional, regional e incluso en muchos países del mundo, es aún muy incipiente.

Así, en gran medida los monitoreos, análisis e investigaciones han surgido por parte de las propias empresas que llevan adelante dicha plataforma y de algunos organismos y grupos internacionales, tales como la Comisión Económica para América Latina (Cepal), el Banco Mundial, Bancos Centrales de algunos países del mundo, entre otros.

Claramente, el gran elemento diferenciador de las empresas fintech es la mayor agilidad de operatoria y, por ende, la disminución de costos, en relación a los canales financieros tradicionales, tales como las entidades bancarias.

Además, de contar con circuitos operativos más ágiles, su menor estructura “física” y dotación de recursos humanos, disminuye sus propios costos, los cuales luego pueden ser trasladados a los servicios brindados.

La tecnología irrumpe fuertemente al estar, en gran medida basada esta estructura en servicios virtuales, los cuales a su vez hacen uso de la inteligencia artificial y el big data de forma de incrementar la seguridad cibernética y la protección frente al fraude.

Esta estructura logra que se generen dinámicas más ágiles y la disminución de costos mencionada, permite que los servicios brindados lleguen a segmentos de microemprendedores o pequeñas empresas alrededor del mundo, de alguna forma “olvidados” por los canales tradicionales, generando una mayor inclusión financiera.

Incluso, para aquellas empresas pequeñas o medianas habituadas a trabajar con entidades bancarias tradicionales puede representar, también, una gran oportunidad al lograr trabajar con costos significativamente menores, lo cual puede hacer viables operaciones o inversiones que de otra forma no lograrían serlo.

Asimismo, también es importante destacar los potenciales peligros que estas plataformas representan, ya que no cuentan, en muchos casos aún, con sistemas y prácticas de gestión de riesgos que si existen en las empresas financieras tradicionales.

Más allá de todo esto, la realidad es que, aunque no de forma constante, las fintech han tenido un crecimiento significativo a nivel mundial, destacándose los mercados emergentes en este proceso.

Tal como la Comisión Económica para América Latina (Cepal), sede Montevideo, en su informe “Panorama de las Fintech”, serie Estudios y Perspectivas N° 48, del año 2020 en el que al analizar la mencionada situación plantea el siguiente escenario.

“Tanto en China como en India, la tasa de adopción es del 87%, mientras que Rusia y Sudáfrica, ambas con un 82% se encuentran muy cerca. La mayor adopción en India se debe en parte al plan del gobierno, anunciado en 2017, para disminuir la cantidad de papel moneda en circulación. En Rusia, la alta tasa puede estar relacionada con las sanciones extranjeras impuestas a los principales bancos, lo que ha elevado el perfil de proveedores alternativos para servicios tales como el envío de remesas y el cambio de divisas. Entre los países desarrollados, los Países Bajos, el Reino Unido e Irlanda lideran la adopción, lo que refleja en parte el desarrollo de la banca abierta en Europa (EY, 2019). Los países latinoamericanos estudiados se encuentran levemente por encima del promedio (Perú 75%, México 72%, Argentina 67%, Chile 66% y Brasil 64%), mientras que destacan por su baja adopción países como EEUU (46%), Francia (35%) y Japón (34%)”.

Asimismo, es importante destacar que en el año 2018 el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, elaboraron en forma conjunta la “Agenda de Bali sobre tecnofinanzas”, la cual se basa en los siguientes 12 puntos:

Agenda de Bali sobre Tecnofinanzas:

I.    Sumarse a la promesa de las tecnofinanzas.

II.    Promover las nuevas tecnologías para mejorar los servicios financieros.

III.   Fortalecer la competencia y el compromiso con la conformación de mercados abiertos, libres y de acceso irrestricto.

IV.   Promover las tecnofinanzas para propiciar la inclusión financiera y desarrollar mercados financieros.

V.    Examinar de cerca los avances para comprender mejor el funcionamiento de los sistemas financieros en constante evolución.

VI.   Adaptar el marco regulatorio y las prácticas de supervisión para lograr el desarrollo ordenado del sistema financiero y su estabilidad.

VII.  Salvaguardar la integridad de los sistemas financieros.

VIII. Modernizar los marcos legales para generar un entorno jurídico propicio.

IX.   Garantizar la estabilidad de los sistemas monetarios y financieros nacionales.

X.    Desarrollar una sólida infraestructura financiera y de datos que sirva de sostén para los beneficios de las tecnofinanzas.

XI.   Alentar la cooperación internacional y la difusión de información.

XII.  Mejorar la supervisión colectiva del sistema monetario y financiero internacional.

Todo lo expuesto deja en clara evidencia el gran desafío que las irrupciones de estas plataformas plantean para el sistema financiero internacional y la dinámica comercial a nivel mundial.

Como sucede en todos los ámbitos, las distintas regiones y países del mundo irán a su ritmo incorporando estas innovaciones, pero es una realidad que más allá de la velocidad con la que lo hagan, el escenario a nivel económico, financiero y comercial está viéndose sacudido desde sus cimientos y los diferentes actores deberán ir adaptándose a las nuevas tecnologías y realidades.

En el marco de ese escenario tan innovador, cambiante y por distintas razones también, incierto, las fintech a través de su forma tan particular de brindar servicios financieros están marcando un cambio de paradigma que puede resultar clave y sería importantísimo que desde todos los ámbitos en los distintos países se estimulara a que las empresas, en especial las pequeñas y medianas, como un primer paso incorporaran conocimiento al respecto (esto minimizaría los riesgos arriba mencionados) para que luego puedan aprovechar y, por ende, beneficiarse de los principales atributos atribuidos a estas plataformas en la prestación del servicio: flexibilidad, eficiencia y, por ende, reducción de costos.

Mg. Adriana Narváez

Junio 2.021

Rectora Instituto de Capacitación Aduanera

 

 

 

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