Buenos Aires, Martes, 1 de Diciembre
26 octubre, 2020 23:20 Imprimir

Expediente electrónico y su aplicación al procedimiento ante el Tribunal Fiscal de la Nación – Dra. Gisela Balzarini

 

 

 

El 2 de mayo de 2019, mediante la Acordada N°1/2019 el Tribunal Fiscal de la Nación dispuso la obligatoriedad de la tramitación electrónica de todos los expedientes que se iniciaran a partir de la fecha. En este contexto, el presente trabajo busca describir el procedimiento digital de los expedientes en las salas aduaneras, examinando sus ventajas, sus desventajas y sus diferencias con el procedimiento en papel y analizar la pertinencia de su implementación a la luz de la normativa que lo rige sin perder de vista la función y misión histórica del organismo jurisdiccional.

Tribunal Fiscal de la Nación. Su Historia, función y misión

El 27 de enero de 1960 se publicaba en el Boletín Oficial la ley 15.265, la cual concretaba finalmente la creación del Tribunal Fiscal de la Nación. Sus disposiciones fueron incorporadas por mandato de su artículo 55 a la Ley 11.683 de Procedimiento Tributario como Título único, comenzando a funcionar el 28 de abril de 1960. Así las cosas, el 9 de agosto de 1963 mediante el Decreto – Ley 6.692 se amplió su competencia a fin de que entienda también en materia aduanera. [1]

Al momento de su creación, se consideraba esencial la instalación de un tribunal contencioso tributario que gozara de la misma independencia asegurada a los órganos del Poder Judicial, pero con trámites y procedimientos más simples y expeditivos capaces de fijar los derechos y deberes del fisco y de los contribuyentes[2]. Según el mensaje de elevación de la ley 15.265, la creación del organismo atendía al doble objetivo de asegurar, por un lado, la mejor manera posible de defensa del contribuyente y, por otro, aliviar a la Dirección General Impositiva de las tareas de juzgador administrativo. Asimismo, destacaba la importancia de que se encontrara fuera de la esfera judicial, donde los métodos tradicionales carecían de elasticidad suficiente como para permitir el funcionamiento de un organismo de una dinámica y modos de obrar completamente distintos.

En este contexto entonces, se crea el Tribunal Fiscal de la Nación, con competencia impositiva en sus comienzos, inspirado en el Tax Court de los Estados Unidos de América, de 1942, definido como “un verdadero tribunal de justicia ubicado en la rama ejecutiva del gobierno, con lo cual se quiere significar que no obstante hallarse fuera de la órbita del Poder Judicial constituye un organismo independiente (…)”[3].

Fue por semejanza a la Tax Court estadounidense que se dispuso un procedimiento oral que revestía gran importancia en el principio de averiguación de la verdad material, así como también de los principios de inmediación e impulso. Sin embargo, el incremento de ingresos de causas en los años ’70 impidió que el organismo cumpliese con el propósito de celeridad y fue el motivo por lo cual se modificó el procedimiento, dejándose de lado la oralidad.[4]

Fue también esta inspiración en el Tax Court de los Estados Unidos el motivo, por el cual se estableció que el Tribunal puede “actuar, constituirse y sesionar en cualquier lugar de la República”, ya que el organismo estadounidense recorría el país periódicamente para la audiencia de causas, lo cual es aún una deuda pendiente con los constituyentes.[5]

En la actualidad, más allá de sus luchas para que se reconozca que el Tribunal realiza actividades iguales a las del poder judicial, continúa siendo un organismo jurisdiccional que se halla en la esfera del Poder Ejecutivo. Su particularidad sigue siendo sobre todas las cosas que en su procedimiento no rige el principio del solve et repete, por lo que garantiza el libre acceso a la justicia sin discriminación.

Dentro de sus facultades, el organismo posee todos los poderes-deberes que componen la jurisdicción plena (notio, coertio, iuditio), no obstante, no posee el poder de ejecutar lo juzgado (imperium o executio). Así como tampoco puede declarar la inconstitucionalidad de las normas, salvo que la Corte Suprema de Justicia haya dictado sentencia en tal sentido[6].

Hoy en día, el Tribunal Fiscal se encuentra dividido en veintiuna vocalías, que conforman siete salas, de las cuales tres de ellas tienen competencia aduanera y las cuatro restantes competencia impositiva. El presidente del organismo es designado por el Poder Ejecutivo entre los vocales del cuerpo y persiste en sus funciones durante un período de tres años, mientras que la vicepresidencia corresponde que sea desempeñada “por el vocal más antiguo de la competencia distinta” de la del que fuere nombrado presidente. Asimismo, dentro de su estructura actual, aprobada por la Decisión Administrativa 1615/2018 prevé que contará con una Coordinación General, y que mantendrá las Secretarías que ya se encontraban en la estructura primigenia, es decir una Secretaría General de Asuntos Aduaneros y una Secretaría General de Asuntos Impositivos, cuyas responsabilidades se encuentran desarrolladas en la normativa mencionada.

Expediente electrónico: marco normativo de su implementación

El 1 de marzo de 2016 mediante el decreto 434/16 se aprobó el “Plan de Modernización” del Estado, que tenía entre sus objetivos “construir una Administración Pública al servicio del ciudadano en un marco de eficiencia, eficacia y calidad en la prestación de servicios, a partir del diseño de organizaciones flexibles orientadas a la gestión por resultados”, según refiere Warlet en su trabajo “Una primera mirada sobre el expediente electrónico en el Tribunal Fiscal de la Nación”[7].

En este marco, el decreto 516/2016, el 6 de abril de 2016 aprobó la implementación del Sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE) “como un sistema integrado de caratulación, numeración, seguimiento y registración de movimientos de todas las actuaciones y expedientes del Sector Público Nacional”[8], actuando como plataforma para la implementación de gestión de expedientes electrónicos. Asimismo, designó a la entonces Secretaría de Modernización Administrativa del Ministerio de Modernización a fin de que administre el sistema de forma integral.

El Sistema de Gestión Electrónica está constituido por los módulos 5 módulos:

-       Escritorio Único (EU), que permite navegar por todos los módulos que integran el sistema.

-       Comunicaciones oficiales (CO), que permite la generación, registro, y archivo de documentos comunicables.

-       Generador electrónico de documentos oficiales (GEDO), que permite generar, registrar y archivar todos los documentos oficiales electrónicos.

-       Expediente electrónico (EE), que permite la caratulación, vinculación de documentos, pases y consultas de expedientes electrónicos.

-       Legajo único electrónico (LUE), que guarda la documentación que certifica a las personas que prestan servicios personales en la Administración Pública.

Por su parte, el 4 de octubre de 2016 el decreto 1063/16, aprobó la “implementación de la plataforma de Trámites a Distancia (TAD), integrada por el módulo “Trámites a Distancia”, del Sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE), como medio de interacción del ciudadano con la administración, a través de la recepción y remisión por medios electrónicos de presentaciones, solicitudes, escritos, notificaciones y comunicaciones, entre otros”[9].

Agrega Warlet, que “la ley 27.446 establece que los documentos oficiales electrónicos firmados digitalmente, los expedientes electrónicos, las comunicaciones oficiales, las notificaciones electrónicas y el domicilio especial constituido electrónico de la plataforma de trámites a distancia y de los sistemas de gestión documental electrónica (…) en procedimientos administrativos y procesos judiciales tienen para el Sector Público Nacional la misma eficacia y valor probatoria que sus equivalentes en soporte papel o cualquier otro soporte que se utilice a la fecha de su entrada en vigencia de esa medida, debido a la interoperatibilidad que produce su reconocimiento automático en los sistemas de gestión documental electrónica, como consecuencia de lo cual no se requerirá su legalización”[10]. Esta normativa dispuso, por su parte, que las jurisdicciones y entidades contempladas en el art. 8. Ley 24.156 formularán, suscribirán y remitirán las respuestas de los oficios judiciales mediante el sistema GDE.

Finalmente, el decreto 733/18 del 8 de agosto de 2018 dispuso que la totalidad de los documentos, comunicaciones, expedientes, actuaciones, legajos, notificaciones, actos administrativos y procedimientos en general, deberán instrumentarse en el sistema de Gestión Documental Electrónica – GDE, permitiendo su acceso y tramitación digital completa, remota, simple, automática e instantánea, excepto cuando no fuere técnicamente posible a partir del 1 de enero de 2019. Asimismo, estableció que todos los tramites en relación con el ciudadano deberían contar con una norma que regule sus procedimientos y que ningún organismo podría exigir la presentación de documentación en soporte papel, ordenando que en el caso de que se realice una presentación de ese estilo el organismo deberá digitalizarlo e incorporarlo al sistema en forma inmediata[11].

En consecuencia, con la normativa anteriormente citada, mediante la Acordada administrativa 1/2019 el Tribunal Fiscal aprobó por mayoría el Anexo Expediente electrónico que dispuso la implementación del sistema al procedimiento del organismo.

Procedimiento ante el Tribunal Fiscal de la Nación en materia aduanera: ventajas y desventajas de la implementación del expediente electrónico

La competencia del Tribunal Fiscal en materia aduanera surge del artículo 1025 del Código Aduanero párrafo 1º del apartado 1º el cual dispone que le corresponde al organismo conocer y decidir en: a) los recursos de apelación contra las resoluciones del administrador en el procedimiento de impugnación, con excepción de los supuestos previstos en el art. 1053 inc. f), b) los recursos de apelación contra las resoluciones del administrador en el procedimiento para las infracciones, c) los recursos de apelación contra las resoluciones del administrador en el procedimiento de repetición, d) los recursos por retardo en el dictado de resolución definitiva que correspondiere en los procedimientos de impugnación, repetición y para las infracciones. En todos los casos enumerados anteriormente siempre que el importe controvertido supere los $25.000, según la modificación con relación al monto introducida por la Ley Nº 26.784 publicada en el B.O. el 5 de noviembre de 2012.

El procedimiento ante el Tribunal Fiscal de la Nación se encuentra regulado en el Capítulo III del Título III del Código Aduanero, cuyo primer artículo (art.1140) establece que la sede del Tribunal, su constitución, la designación de los Vocales, su remoción, las incompatibilidades, la excusación, la distribución de expedientes, los plenarios, el cómputo de los términos, el reglamento y demás facultades se regirán de conformidad con lo previsto en las disposiciones pertinentes a la ley 11.683.

Así las cosas, por disposición del artículo 153 de la ley de Procedimiento Tributario, el organismo dictó su propio reglamento interno, la Acordada 840/93, publicada el 12 de enero de 1994 y modificada por última vez a través de la Acordada 1/2019. Esta última acordada, además de disponer la obligatoriedad de la tramitación digital de todos los expedientes que se iniciaren a partir del 2 mayo de 2019, aprueba el “Anexo Expediente electrónico” y dispone que formará parte integrante de la Acordada 840/93, reglando la tramitación de dichos expedientes.

Ahora bien, indagaremos entonces, de qué manera estas normativas se complementan analizando las ventajas y desventajas de la implementación del expediente electrónico en el procedimiento ante el Tribunal Fiscal de la Nación.

En primer lugar, el artículo 20 de la Acordada 840/93 establece cuales son aquellas piezas que deben acompañar el escrito de interposición de recurso: el formulario F.4, en el cual debe declararse el nombre de la firma y/o en su caso de la persona física que interpone el recurso, el domicilio real, legal o fiscal y constituido en el área de la Capital Federal, el teléfono, el nombre del abogado patrocinante y/o apoderado y el monto cuestionado del litigio. Asimismo, deben acompañarse dos copias del escrito de interposición de demanda, dos copias de la resolución administrativa apelada, la prueba documental y los documentos de representación.

En el mismo sentido el artículo 2º del Anexo Expediente Electrónico, dispone que todas las presentaciones ante el organismo se efectuarán a través de la Plataforma de Trámites a Distancia (TAD), adjuntando el Formulario F.4, que deberá ser completado a través de la plataforma con los mismos datos que el anteriormente acompañado en papel, la presentación inicial, la prueba documental y la documentación necesaria para acreditar la representación en juicio.

Por su parte, se debe tener en cuenta que el artículo 1141 C.A., establece que la representación y el patrocinio ante el Tribunal Fiscal en el orden aduanero se regirá por lo dispuesto en los artículos 1030 a 1034 C.A. A diferencia del ámbito impositivo, en materia aduanera solo pueden presentarse “por un derecho o interés que no fuere propio, las personas que ejercieren una representación legal y aquellas que se encontraren inscriptas en la matrícula de los procuradores o de abogados para actuar ante la justicia federal.”[12]

Es importante destacar en este punto ya que a fin de que el abogado presente el recurso mediante plataforma TAD, la recurrente debe apoderarlo con CUIT. El apoderado al ingresar a la plataforma con su CUIT y clave fiscal tendrá habilitada una solapa con los datos de la persona física o jurídica a la que representa que deberá seleccionar para realizar las presentaciones. No obstante ello, se sigue requiriendo que se adjunten los documentos que acreditan la personería invocada.

La necesidad de apoderamiento vía TAD mediante CUIT fue uno de los primeros problemas surgidos con la plataforma ya que en muchos casos al no realizarse correctamente el apoderamiento, los expedientes eran caratulados a nombre del abogado o representante y no a nombre de quien manifestaba representar en el formulario F.4 y recurso. Para subsanar este inconveniente, se necesitó el dictado de la Resolución 54/2019 mediante la que se facultó a las Secretarías Generales para que en estos casos se intime a los presentantes a iniciar un nuevo expediente conforme el Manual de Usuario aprobado por Resolución 53/2019, fijando como fecha de presentación la primera realizada.

Un problema similar nos encontramos al utilizar la figura del Gestor Procesal del art. 48 C.P.C.C.N. En este caso, los trámites iniciados por el abogado de la recurrente sin el apoderamiento en TAD y caratulados a su nombre, deben iniciarse nuevamente cuando se quiere ratificar la gestión, lo cual genera un dispendio jurisdiccional innecesario y afecta claramente el principio de economía procesal, ya que se le deberán adjuntar al nuevo expediente todas las presentaciones realizadas en el primero y además se deberá ordenar el pase a guarda temporal, lo que equivale al archivo en el expediente en papel. Es decir que se deben llevar adelante las gestiones necesarias para que el expediente iniciado en primer lugar este terminado.

El recurso de apelación contra la resolución definitiva del administrador en los casos en los cuales el Tribunal Fiscal es competente se deberá interponer dentro de los quince días de notificada la misma en los lugares de asiento del organismo, conformen lo establecen los artículos 1132 y 1133 C.A.

Como ya indicamos anteriormente, se esperaba crear delegaciones móviles o distintas sedes a lo largo del país, sin embargo, al ser aún una deuda pendiente con el contribuyente, el artículo 2 de la Acordada 840 dispuso la posibilidad de que las presentaciones realizadas en el interior del país puedan hacerse en las distintas agencias de la Dirección General Impositiva y de Aduanas.

Es dable destacar que uno de los grandes logros del expediente electrónico es la posibilidad de poder realizar presentaciones en todo el país sin necesidad de acercarse a una agencia AFIP o al propio Tribunal, federalizando de esta manera el procedimiento ante el organismo. Sin embargo, uno de los puntos quizás más controversiales de las modificaciones introducidas con la implementación de la virtualidad es el punto 2 del Anexo Expediente Electrónico, es decir, la forma de contabilizar los plazos procesales.

El sistema permite la posibilidad de realizar presentaciones y carga de documentación durante las veinticuatro horas todos los días del año, considerándose presentadas en término aquellas efectuadas hasta las dos primeras horas del horario de atención al público del organismo correspondientes al día siguiente del vencimiento del plazo para su realización.

No obstante la posibilidad de realizar presentaciones sin importar días y horarios hábiles y de la eliminación de la distancia, ya que el expediente electrónico puede iniciarse virtualmente desde cualquier punto del país, en una nota brindada al diario Ámbito Financiero[13], el actual presidente del Tribunal Fiscal, Dr. Rubén Marchevsky, titular de la Vocalía de la 3º Nominación, aseguró que “Sigue siendo de aplicación el Código de Procesal en lo Civil y Comercial de la Nación, y no hemos innovado en ese sentido, con lo cual sigue presente esa extensión de los plazos.”, es decir que seguirían ampliándose los plazos en razón de un día por cada 200 km. para las diligencias que deban practicarse dentro de la Republica y fuera del lugar de asiento del juzgado o tribunal, conforme lo establece el art. 158 C.P.C.C.N., un detalle que llamó la atención de más de una persona toda vez que no existiría razón alguna para ello.

Ahora bien, analizaremos entonces como funciona la tramitación del expediente electrónico una vez ingresada la demanda a través de sistema TAD, comparando dicho procedimiento con el que se realizaba en papel.

El artículo 21 del Reglamento de Procedimientos ante el TFN establecía que una vez presentada la demanda se le devolverían al interesado dos ejemplares del F4 firmado y numerado como constancia y a efectos de la presentación ante la DGA. En iguales términos, una vez realizada la presentación virtual, el presentante podrá acceder a la carátula del expediente y al formulario F4 a los mismos fines (conf. Art. 3º Anexo AA 840).

El agente del Tribunal Fiscal al iniciar la plataforma de expediente electrónico en su computadora contará con varias pestañas entre ellas “Buzón Grupal” donde encontrarán todos los expedientes que ingresan a su repartición y “Buzón de Tareas” donde encontrarán los expedientes que hayan “adquirido” del “Buzón Grupal” para trabajarlos. De esta manera, una vez presentado el recurso, son recibidos en el “Buzón Grupal” de la Secretaría General de Asuntos Aduaneros, que, al igual que con el expediente en papel, procederá al sorteo a fin de establecer el vocal instructor de la causa (Art. 7 Acordada 840 y Art. 4 Anexo AA 840). Se debe destacar que, aunque se encontraba previsto que el sorteo de los expedientes realizase en forma electrónica, la Resolución 25/2019 del 29 de abril de 2019 dispuso que los mismos se harían mediante bolillero ya que a la fecha no se había implementado en el sistema y se encontraba en un proceso de mejora.

Una vez realizado el sorteo, y conferida la vista correspondiente a la División Coordinación de Sellos de AFIP para establecer el monto de la tasa de actuación, el expediente se envía a la “Buzón Grupal” de la Vocalía instructora, la cual en el plazo de diez días de recibido el expediente le dará traslado del mismo por treinta días a la Dirección General de Aduanas para que lo conteste, oponga excepciones, acompañe las actuaciones administrativas y ofrezca su prueba, según lo indica el artículo 1146 del C.A.

Aquí se debe resaltar una gran diferencia entre el procedimiento en papel y el digital. El expediente en papel en su caratula indicaba el nombre de la recurrente y tenía asignado un número del 1 al 40 mil aproximadamente -A (a fin de diferenciarlo de los expedientes de la materia impositiva) correlativos. Comúnmente las partes se referían a la causa con el número de carátula que como máximo contaba con cinco cifras. Ahora bien, el expediente electrónico no solo no puede diferenciarse por el nombre de la recurrente, sino que, además cuenta con un numero de como mínimo de ocho cifras no correlativas ya que su numeración es compartida con toda la Administración Pública Nacional.

Como veremos a continuación al llegar el expediente al “Buzón General” de la Vocalía asignada, los agentes del Tribunal Fiscal no pueden distinguirlo sino es por su número, que como ya mencionamos cuenta como mínimo con ocho cifras. Por lo que es casi imposible poder observar a simple vista cuales son los expedientes en estado de iniciación.

Para realizar el traslado inicial del expediente a la Dirección General de Aduanas la plataforma de Expediente electrónico cuenta con un botón específico que solo podrá utilizarse una vez, y que “disponibiliza” el expediente electrónico a la AFIP mediante la plataforma TAD.

Dentro de los cinco días de producida la contestación de la Dirección General de Aduanas, se procederá a dar traslado de las excepciones por el plazo de diez días a la recurrente en el caso que la DGA las hubiera opuesto. Las excepciones que no fueran de previo y especial pronunciamiento se resolverán con el fondo de la causa, mientras que con respecto a las otras deberá resolverse su admisibilidad en un plazo de diez días. Las excepciones de previo y especial pronunciamiento son: las de incompetencia, falta de personería, falta de legitimación, litispendencia, cosa juzgada, defecto legal, prescripción y nulidad (Art. 1149 C.A.).

Una vez contestado el traslado y las excepciones, y no habiendo prueba pendiente de producción, se declarará la causa de puro derecho elevando la causa a conocimiento de la Sala en el plazo de diez días (Art. 1150 C.A.). Este plazo, fue uno de los cambios más relevantes introducido por la última modificación realizada al Código Aduanero en diciembre de 2017, mediante la ley 27.430 al procedimiento ante el Tribunal Fiscal.

Si no se hubiesen planteado excepciones o una vez que estas hayan sido tramitadas o se haya resuelto su tratamiento con el fondo y habiendo prueba pendiente de producción, dentro de los diez días el Vocal instructor deberá citar a las partes a una audiencia. El llamado a audiencia a fin de oír a las partes fue otro de los grandes cambios introducidos con la última modificación del Código Aduanero en 2017 y un punto sobre el cual todavía las voces están divididas. (Art. 1151 C.A.)

Finalmente, si hubiese prueba a producir el vocal resolverá sobre su pertinencia y admisibilidad, fijando un término que no podrá exceder de treinta días para su producción con una ampliación a cuarenta y cinco días habiendo acuerdo de partes (Art. 1151 C.A.).

Es necesario destacar que, a partir de la contestación de traslado realizada por el Fisco Nacional, el expediente electrónico comienza a tener una tramitación igual a la del expediente en soporte papel. En primer lugar, porque la representación fiscal acompaña las actuaciones administrativas en formato papel en la mesa de entradas del Tribunal Fiscal de la Nación, para ser remitidas posteriormente a la respectiva Vocalía, junto con una presentación en papel, digitalizada previamente por el personal del Tribunal. Asimismo, es importante resaltar que la presentación de las actuaciones administrativas en la mesa de entradas en la mayoría de los casos se realiza varios días o semanas después de que la contestación virtual sea presentada, lo cual retrasa el trámite del expediente al tener que esperarlas o al tener que intimar a la representación fiscal para que las acompañe. Además, la falta de digitalización de las actuaciones obliga a los letrados de la parte actora a tener que acudir al organismo para poder ver las mismas.

En segundo lugar, una vez abierto a prueba el expediente, queda a discreción del Vocal instructor si los oficios a confronte deberán ser presentados electrónicamente con firma digital o deberán ser presentados en soporte papel. De igual manera sucede en caso de ordenarse la producción de exhortos.

Por su parte las contestaciones de oficio corren la misma suerte que las actuaciones administrativas, ya que generalmente son presentados en soporte papel en la mesa de entradas del Tribunal Fiscal, digitalizadas por el personal del organismo y luego adjuntadas al expediente por los agentes de la vocalía instructora que recién tomarán conocimiento de la presentación cuando reciban el escrito en papel junto con los escritos de los expedientes soporte papel.

Es interesante analizar una de las más grandes y quizás preocupantes diferencias entre el expediente electrónico y el viejo expediente en soporte en papel, la disponibilidad total y continua del expediente para las partes. Al encontrarse disponible las 24 horas los 7 días de la semana, el expediente electrónico siempre se encuentra en letra, incluso cuando se encuentra pendiente de ser proveído. Esto ocurre ya que una vez que el personal de la vocalía instructora “vincula” la presentación al expediente, esta se puede visibilizar automáticamente por todos los intervinientes en el proceso. Es importante en este punto, entonces, describir el procedimiento que debe hacer la vocalía a fin de proveer un expediente electrónico para así advertir la relevancia del problema.

Como referimos al comienzo el módulo “expediente electrónico” es parte integrante del sistema de Gestión Documental Electrónica, dentro de la cual encontramos también el módulo GEDO, desde donde se realizan las providencias. Es decir que, mientras que los escritos presentados por las partes se encuentran en el módulo “EE”, los agentes del Tribunal Fiscal deberán proveerlos en el módulo “GEDO”, no pudiendo utilizar ambos módulos al mismo tiempo. A lo que debemos agregarle una dificultad adicional, el sistema se cierra luego de unos minutos sin ser utilizado, por ejemplo, mientras se está leyendo la presentación efectuada por las partes y se despacha la misma. Finalizado el documento, el agente lo envía electrónicamente al vocal instructor para que este lo firme y finalmente el sistema le asigne un número de proveído.

Como veremos a continuación, el número que el sistema asigna a la providencia y aquel que asigna a los escritos de las partes al realizar presentaciones es el equivalente a lo que en el expediente en soporte en papel era el número de foja, por lo tanto, es aquel que se utilizará para referirse al proveído o al escrito según sea el caso.

El problema que hallamos acá es similar al que encontramos al referirnos al expediente, es decir, el número asignado cuenta con un mínimo de ocho cifras no correlativas. Asimismo, al ver los diferentes archivos en el expediente los mismos no poseen ninguna descripción, obligando a tanto a los agentes del organismo como a las partes a descargar cada documento a fin de saber de qué se trata cada uno de ellos.

 

Ahora bien, a fin de enmendar estas dificultades que presenta el sistema para ser aplicado al procedimiento ante el Tribunal Fiscal, se resolvió imprimir cada uno de los expedientes electrónicos y cada una de sus presentaciones y proveídos para poder trabajar de una manera más práctica. De esta manera, teniendo impresas las presentaciones, ya no se debe entrar y salir de los módulos al momento de proveer, permite tener visibles todos los números de presentaciones o de proveídos para poder hacer referencia a cada uno en su caso y agiliza el traspaso del expediente entre los funcionarios y agentes de la vocalía. No obstante ello, no debemos perder de vista que lejos estamos de despapelizar el estado, situación que se agrava más si observamos el costo que le genera, ya que ahora además se imprimen las presentaciones que con anterioridad estaban a cargo de las partes. Podríamos poner como ejemplo una situación que se vivió a fines de 2019 con el ingreso de casi 70 amparos, los cuales fueron impresos en su totalidad por el organismo.

Continuando con el trámite del expediente, el artículo 9 del Reglamento de Procedimientos disponía los distintos medios por los cuales se efectuarían las notificaciones, posteriormente el artículo 10 describía los requisitos que debía cumplir la cédula de notificación y el artículo 11 cuales eran los actos que debían notificarse por este medio.

Con la implementación del expediente electrónico, las notificaciones son cursadas a través de la plataforma de trámites a distancia a la cuenta de usuario, que es el domicilio electrónico constituido por las partes. Estas surten el mismo efecto que aquellas establecidas en los artículos 9, 10 y 11 del reglamento, y los plazos comienzan a correr a partir del primer día hábil siguiente al de la fecha de ingreso de la notificación en la cuenta de usuario.

Por su parte el artículo 12 del Reglamento de Procedimientos, establecía que una vez declarada la notificación de rebeldía las notificaciones se harían por nota. Entendemos que esta reglamentación cae en desuso ya que una vez que las partes son dadas de alta en el expediente, este queda disponible para que puedan verlo las 24 horas los 7 días de la semana, como remarcamos anteriormente.

La Acordada 840/93 regulaba también la posibilidad de acumulación y separación de autos, aun de oficio por parte del Tribunal Fiscal. La unión de autos que podía “decretarse si tuvieran premisas de hecho comunes y de tal importancia que justifiquen su acumulación”. En materia aduanera, la acumulación de los expedientes suele ocurrir especialmente porque en las apelaciones en procedimientos en materias infraccionales es común que en una misma resolución se condenen varios sujetos intervinientes en una misma operación (por ej. Importador/exportador, despachante de aduanas, aseguradora).

En este mismo sentido, el artículo 8 del Anexo Expediente Electrónico disponía que la acumulación de los expedientes se efectuaría mediante el sistema de tramitación conjunta. Ahora bien, el 2 de diciembre de 2019 a través de la acordada 115/2019 se dispuso la suspensión de los plazos procesales en todos los expedientes que se eleven o hayan sido elevados al pleno para su acumulación a otro expediente electrónico ya que “no se encontraba disponible aún la funcionalidad de tramitación conjunta que permita realizar la acumulación de causas con los requerimientos legales previstos en la normativa aplicable a los procesos ante el Tribunal Fiscal”. Existen al menos tres posturas distintas sobre el tema mencionado: algunos vocales envían el expediente a la Secretaría General Aduanera a fin de que sean acumulados cuando el sistema lo permita, dejando suspendido el trámite mientras que otros continúan la tramitación del expediente por separado teniendo a la vista las actuaciones administrativas acompañadas mientras esperan una posible acumulación o se aventuran a vincular manualmente los expedientes.

Otro punto interesante son los incidentes de beneficio de litigar sin gastos regulados en el artículo 9 del Anexo Expediente Electrónico.

Los mismos deberán ser iniciados por la parte interesada mediante la Plataforma de Trámites a Distancia dentro de los 15 días de solicitados, bajo apercibimiento de tener por desistida la pretensión. Dicho expediente deberá iniciarse como “incidencia” y, según indica el “Manual de usuario” para interponer recurso ante el TFN, deberá indicarse en la carátula “Beneficio de litigar sin gastos, según PV-2019-99999999-APN-SGAI#TFN en EX-2019-99999999–APN-SGAI#TFN”. Esta indicación es la única forma de saber a qué expediente principal pertenece la incidencia por sí solo, ya que el número otorgado por el sistema no es ni siquiera correlativo con el principal.

Asimismo, al momento de creación de la incidencia, no se le permite a la parte interesada agregar ningún tipo de documentación por lo que deberá presentarla como un escrito separado.

Ahora bien, quedando el expediente en estado de ser resuelto y a fin de dictar sentencia se “elevan los autos a conocimiento de Sala”. Sin embargo, los expedientes están restringidos y solo pueden ser vistos por el personal de la vocalía instructora, por lo que, necesariamente el mismo debe circular en soporte papel para conocimiento de los restantes vocales. Lo mismo sucede con la sentencia, la cual circula como borrador en soporte en papel a fin de ser votada e inicializada por los vocales intervinientes antes de ser cargada en el módulo GEDO.

Confeccionada la sentencia en el módulo GEDO, se envía a la firma de los vocales y una vez finalizado el recorrido y obtenido el número que asigna el sistema se envía por el módulo “Comunicaciones oficiales” a la oficina de registro para que proceda a la registración manual de la misma. Para ello, la imprimirá, le asignará el número correspondiente al registro en el organismo y posteriormente la escaneará para archivar.

Finalmente, en caso de que la sentencia sea apelada, todo el expediente deberá ser impreso por la Secretaría General de Asuntos Aduaneros a fin de ser elevado a la Excma. Cámara de Apelaciones ya que el sistema GDE no resulta compatible con el sistema utilizado por la justicia nacional.

Conclusiones

Resulta difícil arribar a una conclusión sin tener en cuenta el contexto social en el cual nos encontramos. El día 16 de marzo de 2020, mediante el Acta de Acuerdo IF-2020- 17289542-APN-TFN#MEC, que forma parte integrante de la Resol-2020-13-APN-TFN#MEC, el Tribunal Fiscal de la Nación estableció una feria extraordinaria ante la emergencia sanitaria suscitada por el virus COVID-19 y asimismo ordenó la continuidad de todas las tareas que puedan ser llevadas a cabo de forma remota. La posibilidad de seguir prestando el servicio de justicia a la distancia en tiempos de pandemia le dio un respiro al sistema en un momento donde su implementación estaba siendo fuertemente cuestionada.

Por un lado, el 28 de febrero de 2020, el Instituto Argentino de Estudios Aduaneros, una fundación que concentra a reconocidos especialistas en materia aduanera, envió una nota al Ministro de Economía, Licenciado Martín Guzmán, detallando cinco puntos por los cuales consideraba que el TAD no era el sistema adecuado para ser aplicado al procedimiento ante el Tribunal Fiscal. Destacó que no había sido creado para procedimientos jurisdiccionales, que cada presentación, movimiento e incluso pase genera un archivo que debe ser descargado y abierto por las partes, que el sistema solo se limita a “subir” el acto a notificar, y que, por ende, no garantiza la notificación fehaciente del mismo, pudiendo tener aparejado para las partes la pérdida del derecho de fondo. También resaltó la complejidad de la producción de la prueba ya que muchas veces la misma incluye copias de destinaciones aduaneras, con sus respectivas facturas y certificados de origen o libros contables con certificaciones profesionales, que no siempre son ordenados correctamente por el sistema por lo que en lugar de ahorrar tiempo produce el efecto contrario y por último remarcó la incompatibilidad con el sistema del Poder Judicial.

Por otro lado, el 4 de abril del corriente, mediante el Decreto 338/2020, el presidente de la Nación, Dr. Alberto Fernández, aprobó un procedimiento de contingencia frente a eventuales fallas del sistema de Gestión Documental Electrónica, basándose en los resultados del informe de la Auditoria General de la Nación. Según el análisis realizado en el mencionado informe, publicado el 26 de junio de 2019 por la Resolución Nº 98/2019-AGN, un 97% de los usuarios encuestados había manifestado que la indisponibilidad del GDE era frecuente o muy frecuente y que en horarios centrales acusaba bajo desempeño, un problema que aún no se encuentra completamente resuelto.

En cuanto a la implementación del sistema en el procedimiento ante el Tribunal Fiscal de la Nación, no son nuevas novedosas las observaciones que hacemos en este trabajo, prueba de ello es el voto del Dr. Daniel Martín, actualmente a cargo de la Vocalía de la 12º Nominación, quién al momento de la aprobación del Anexo Expediente electrónico destacó la rapidez con la que se pretendía implementar el sistema y las dificultades que esta generaría tanto a los empleados del organismo como a las partes. Pese a que su voto fue el único en disidencia en la Acordada 1/2019, es interesante destacar algunos aspectos del voto del Doctor Juan Manuel Soria, a cargo de la Vocalía de la 13º Nominación en el Acta de Acuerdo de fecha 21 de abril de 2020, aprobada mediante la Resolución 2020-23-APN-TFN#MEC, en la cual además de poner de manifiesto el mal funcionamiento del sistema en la franja horaria de 10 a 18 hs., sostiene que se deben suspender el trabajo remoto durante la feria extraordinaria dispuesta con motivo de la pandemia COVID- 19 ya que el sistema “(…) lisa y llanamente no funciona para los fines de los procesos jurisdiccionales ordinarios propios de este tribunal legislativo (…) que el Sistema GDE está técnicamente diseñado para trámites administrativos entre dos partes -administrado y administración-, incompatible en su concepción con los juicios (…) que, desde hace meses, se encuentran paralizadas las acumulaciones de causas (…) entre muchos ejemplos de las notorias falencias que presenta el sistema que se pretende hacer funcionar como teletrabajo.” Así las cosas, agrega que “(…) el único EE del TFN que sirve a un Vocal que dicta sentencia, es el EE impreso, debidamente foliado, que se coloca en el escritorio del Vocal junto a las actuaciones administrativas impresas y foliadas provenientes de la AFIP” y posteriormente denuncia que “(…) efectivizada la renuncia del Dr. Basaldúa, las autoridades del PEN y Modernización pudieron avanzar con la implementación del EE bajo el Sistema GDE, venciendo las resistencias de los aleccionados vocales que desconocían cómo funcionaba el sistema, sensibles a la propaganda sobre sus supuestas ventajas(…)”, dejando en evidencia no solamente la ineficacia del sistema sino también el desconocimiento del funcionamiento del mismo por parte de algunos Vocales al momento de su implementación.

Es innegable la necesidad de implementar un sistema de expediente digital que elimine el papel y transparente los procedimientos. Además, se debe destacar que la implementación del expediente electrónico logró finalmente cumplir con aquella deuda pendiente de federalizar el Tribunal Fiscal abriendo delegaciones en las diferentes provincias. Sin embargo, no podemos dejar de advertir que la implementación del Sistema de Gestión Documental Electrónica en el procedimiento ante el Tribunal Fiscal de la Nación fue, en principio, apresurada e incidentada, intentando adaptar un proceso judicial a un sistema pensado para la tramitación de expedientes administrativos.

 

Dra. Gisela Balzarini

octubre 2.020

 

 

Referencias bibliográficas

-  Atchabahian, Adolfo, “Los albores del Tribunal Fiscal de la Nación” en “Tribunal Fiscal de la Nación 40 años”, septiembre de 2000, Buenos Aires, Ed. Sinopsis, pág. 17/18.

-  Giuliani Fonrouge, Carlos M, “Notas a la ley 15.265” ADLA XIX-A-1959-239, primera parte. Reproducido en Boletín Informativo – Tribunal Fiscal de la Nación, ed. Especial, Primer Aniversario, noviembre 2005, Errepar, Buenos Aires, pág. 336/338.

- Nota sobre “Mesa redonda en conmemoración del 50º aniversario de la sanción de la ley Nº 15.265 de creación del Tribunal Fiscal de la Nación” http://www.derecho.uba.ar/derechoaldia/notas/mesa-redonda-en-conmemoracion-del-50-aniversario-de-la-sancion-de-la-ley-n-15265-de-creacion-del-tribunal-fiscal-de-la-nacion/+3316

- Litvak, José Daniel “Sede y Organización” en “Tribunal Fiscal de la Nación 40 años”, septiembre de 2000, Buenos Aires, Ed. Sinopsis, pág. 135

- García Vizcaino, Catalina “El procedimiento ante el Tribunal Fiscal de la Nación y sus Instancias Inferiores y Superiores”, Buenos Aires, Ed. Abeledo Perrot, 2011

-  ALSINA Mario, BARREIRA Enrique C., BASALDUA, Ricardo X., COTTER MOINE, Juan P., VIDAL ALBARRACIN, Hector, G., “Código Aduanero Comentado” Comentario al art. 1025, Tomo III, Ed. Abeledo Perrot, 1 ed., Buenos Aires, 2011.

- Warlet, Rosa Alicia “Una primera mirada sobre el expediente electrónico del Tribunal Fiscal de la Nación” en “Derecho y Tecnología”, Buenos Aires, Ed. Hammurabi, 2019

-  Ley 22.415 Código Aduanero

- Acordada Administrativa 840/93 Reglamento de procedimientos ante el Tribunal Fiscal de la Nación

- Resolución TFN 1/2019 Anexo Expediente Electrónico

- Resolución TFN 25/2019

- Resolución TFN 26/2019

- Resolución TFN 115/2019

- Resolución TFN 13/2020

- Resolución TFN 23/2020

- Resolución AGN Nº 98/2019

- Decisión Administrativa 1615/2018

- Decreto 1063/16

- Decreto 733/18

- Decreto 338/2020

- Nota del Instituto Argentino de Estudios Aduaneros dirigida al Lic. Martín Guzmán en fecha 28 de febrero de 2020: http://www.iaea.org.ar/global/img/2020/03/Nota-TAD-28.02.2020.pdf

- Nota del diario Diario Financiero al Dr. Rubén Marchevsky en fecha 3 de abril de 2019: https://www.ambito.com/edicion-impresa-libre/novedades-fiscales/tribunal-fiscal-expediente-electronico-cubre-punta-punta-el-procedimiento-n5024235

 


[1] Alsina Mario, BARREIRA Enrique C., Basaldúa, Ricardo X., Cotter Moine, Juan P., Vidal Albarracín, Hector, G., “Código Aduanero Comentado” Comentario al art. 1025, Tomo III, Ed. Abeledo Perrot, 1 ed., Buenos Aires, 2011.
[2] Atchabahian, Adolfo, “Los albores del Tribunal Fiscal de la Nación” en “Tribunal Fiscal de la Nación 40 años”, septiembre de 2000, Buenos Aires, Ed. Sinopsis, pág. 17/18.
[3] Giuliani Fonrouge, Carlos M, “Notas a la ley 15.265” ADLA XIX-A-1959-239, primera parte. Reproducido en Boletín Informativo – Tribunal Fiscal de la Nación, ed. Especial, Primer Aniversario, noviembre 2005, Errepar, Buenos Aires, pág. 336/338.

[4] Nota sobre “Mesa redonda en conmemoración del 50º aniversario de la sanción de la ley Nº 15.265 de creación del Tribunal Fiscal de la Nación” http://www.derecho.uba.ar/derechoaldia/notas/mesa-redonda-en-conmemoracion-del-50-aniversario-de-la-sancion-de-la-ley-n-15265-de-creacion-del-tribunal-fiscal-de-la-nacion/+3316

[5] Litvak, José Daniel “Sede y Organización” en “Tribunal Fiscal de la Nación 40 años”, septiembre de 2000, Buenos Aires, Ed. Sinopsis, pág. 135

[6] García Vizcaino, Catalina “El procedimiento ante el Tribunal Fiscal de la Nación y sus Instancias Inferiores y Superiores”, Buenos Aires, Ed. Abeledo Perrot, 2011
[7] Warlet, Rosa Alicia “Una primera mirada sobre el expediente electrónico del Tribunal Fiscal de la Nación” en “Derecho y Tecnología”, Buenos Aires, Ed. Hammurabi, 2019
[8] Decreto 516/16 art. 1
[9] Decreto 1063/16 artículo 1.
[10] Warlet, Rosa Alicia, op. Cit.
[11] Decreto 733/18 art. 1, 2 y 3.
[12] García Vizcaino, Catalina “El procedimiento ante el Tribunal Fiscal de la Nación y sus Instancias Inferiores y Superiores”, Buenos Aires, Ed. Abeledo Perrot, 2011

 

El Teletrabajo – Dr. Juan Juanco 19 octubre, 2020 23:19

El Teletrabajo – Dr. Juan Juanco

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