Buenos Aires, Domingo, 29 de Noviembre
19 octubre, 2020 23:21 Imprimir

Acuerdos Vigentes con la Unión Europea y con EFTA – Reconversión y adaptación post covid – Cont. Púb. Ariel Martin Rolando

 

 

Este análisis de coyuntura económica es sin duda el que más me ha costado escribir hasta ahora; revivir los dolorosos meses de abril a septiembre de 2020 ha sido tan difícil como necesario.

Asimismo, se analizan las agendas entre las regiones, las que han sido afectadas por diferentes fenómenos arrastrados por el Covid 19 (el acortamiento de las cadenas de valores, la motorización ocasionada por intangibles: conocimientos, capital intelectual, know-how, patentes, royalties servicios) por mencionar algunas.

Con el severo “choque de oferta” que implicaron las medidas de lockdown [1] para hacer frente a la pandemia, y el subsecuente “choque de demanda” que resultó de la caída en el empleo y del inusitado incremento en la incertidumbre agregada, América Latina, en general,  se vio sumida en lo que será sin duda la peor recesión de su historia reciente.

 

Reconversión de Mercosur con Europa

La relación entre América Latina  y la Unión Europea  data de muchos años y se encuentra marcada por los fuertes lazos históricos, culturales y migratorios que unen ambas regiones. Con el transcurso del tiempo, los lazos se han ido extendiendo a distintos ámbitos como el político, el económico, el comercial y el de cooperación, entre otros. Si bien el surgimiento de otros actores en el plano internacional con fuerte interés en TCL[2], como es el ejemplo de China que se ha vuelto un importante socio comercial para muchos países latinoamericanos y caribeños, la presencia e influencia europea siempre fue fuerte en la región.

Necesariamente esta retrospectiva nos remonta al 28 de junio del año 2019. En ese día, se alcanzó un acuerdo “comercial” de asociación entre dos bloques (Unión Europea -Mercosur). Lo que equivale a decir que finalizaron las negociaciones y las concesiones de ofertas mutuas, digo como ejemplo el de bienes, servicios y compras públicas.

 

Hoy en día la Unión Europea “exporta” bienes por valor de 45 mil millones de Euros al Mercosur y este envía mercancías por un monto similar.

Desde ese momento, el acuerdo se encuentra en un proceso de “revisión legal” es decir está siendo revisado para garantizar la coherencia de todas las disposiciones acordadas y su consistencia textual. Como dato de color, este acuerdo consta de más de 400 artículos.  Una vez revisado tendrá que traducirse a todos los idiomas oficiales de la unión europea como del Mercosur. (Incluido el inglés aunque la nación que habla ese idioma ya no forma parte de la comunidad).

Con respecto a este mismo punto, pero con  EFTA, la revisión ha sido finalizada por parte de los Europeos (recordemos que solo el idioma inglés es necesario con estos países)  y enviada al Mercosur para que ellos revisen y traduzcan a los idiomas oficiales (Portugués Español Guaraní)[3]

 

Posteriormente, las dos partes del Mercosur y “Europea entera” (sumando los dos acuerdos UE+ EFTA) podrán firmar el acuerdo y comenzar sus procesos internos. Auguramos un 2021 transitando esta etapa.

Este proceso, tanto en Argentina  como en Brasil, Paraguay, Uruguay, requiere la aprobación por parte de loscongresos nacionales y luego la ratificación por los respectivos gobiernos como la mayoría de los tratados internacionales.

En la Unión Europea, esto es diferente. El proceso de aprobación y ratificación será un proceso complejo querequerirá, como ya sucedió con otros acuerdos de este tipo, por un lado la aprobación del ParlamentoEuropeo pero también de los Parlamentos Nacionales lo que implica que llevará un tiempo considerable.

Teniendo esto en mente, el Mercosur y la Unión Europea acordaron que la parte “comercial” del acuerdo (no la “política” ni la de “cooperación”, los otros dos pilares del acuerdo que fueron finalizados el junio de 2020) pueda aplicarse de manera “provisional”.

Esto  implica que si un estado parte del Mercosur ratifica el acuerdo, inmediatamente comenzarán a correr los plazos de las canastas de desgravación  arancelarias acordadas y también comenzarán a asignarse las cuotas de importación de los productos como por ejemplo de productos agrícolas libre de aranceles que también fueron acordadas.

Puede resultar un poco extraño, pero en la práctica es una dinámica de la que en el Mercosur ya hayexperiencia. Por ejemplo con el acuerdo que fue firmado en el año 2007 entre Mercosur-Israel y entró en vigor para Israel y para Uruguay en 2009, posteriormente para Paraguay y Brasil en el año 2010 y por último paraArgentina en el 2011.

Alemania está al frente de la Presidencia del Consejo de la UE hasta diciembre 2020 y se propone impulsar el proceso de ratificación que no viene con “viento a favor”. Francia Holanda Austria entre otras, son naciones que no ven con buenos ojos la firma del acuerdo.

Buena parte de los argumentos críticos son de carácter “ambiental” ya sea por la desforestación o los incendios que podría generar el incremento del monocultivo[4]. En respuesta a esto, las autoridades aseguran que los estándares sanitarios y ambientales vigentes se aplicarán, al igual que se respetará el Acuerdo de París (francés: Accord de Paris)[5]

Con respecto al tema climático, el miércoles 7 de Octubre 2020, los legisladores de la Unión Europea han respaldado un plan para reducir los gases de efecto invernadero en un 60% desde los niveles de 1990 para 2030, con la esperanza de que los estados miembros no intenten diluir el objetivo durante las próximas negociaciones.  El texto insiste en que tanto la UE como todos los Estados miembros deben ser neutrales desde el punto de vista de las emisiones contaminantes en 2050.

En la misma línea, también el miércoles el Parlamento Europeo rechazó simbólicamente el acuerdo de libre comercio Unión Europea-Mercosur por lo que varios parlamentarios han calificado de “profunda preocupación por la política ambiental de Jair Bolsonaro” En una medida sin precedentes, el plenario del Parlamento aprobó una enmienda en un informe sobre la aplicación de la política comercial europea, enfatizando que “el acuerdo UE-Mercosur no puede ser ratificado en su forma actual”

Esta enmienda recibió 345 votos a favor, 295 en contra y 56 abstenciones. Es altamente simbólico y no obligatorio, pero refleja el entorno extremadamente difícil para implementar el acuerdo birregional que se ha negociado durante los últimos 20 años[6].

El Parlamento ha jugado un papel importante en presionar para conseguir objetivos medioambientales más ambiciosos. Recordemos que el 28 de noviembre de 2019, la Cámara declaró una “emergencia climática y medioambiental” en Europa y a nivel global.

 

Redefinición de las Alianzas Estratégicas

La recuperación de nuestras economías estará llena de desafíos, algunos de ellos desconocidos hasta ahora. Es normal que nos esperen menos inversiones y acortamiento en las cadenas de valor para un mejor control de los procesos de producción.

Pero, sin duda, el primer paso para responder a ellos con buenas políticas públicas es un análisis detallado y sereno de lo que sufrimos como sociedad en estos meses  y una mirada global de los cambios geopolíticos que se aceleraron en América Latina y el Mundo.

Cuáles serían las tendencias.[7]

1. Nuevo sistema internacional que está definido por la “bipolaridad” esto significa que habrá dos grandes potencias. (Estados Unidos y China[8])

Salimos de un sistema “unipolar” que desde la caída del muro de Berlín venia signado por un orden liberal y donde Estados Unidos era el maestro de ceremonia.

Como consecuencia directa competirán por la primacía en distintos ámbitos de poder: culturales, políticos,tecnológicos, en distintas regiones del mundo. Para dar algunos ejemplos y dimensionar el tamaño de estas economías diremos que actualmente 18% de la producción mundial se realiza en China, el15 % se desarrolla en EEUU, y el 7.5 % en la India. Otro indicador para medir el poder real de los estados es el gasto Militar y ahí vemos a EEUU con un 35%,  China con un 13% pero subiendo rápidamente y recién después aparecen países como Arabia Saudita, Rusia e India con aproximadamente un 4% del gasto militar a nivel mundial. Lo destacable acá no es solo la cercanía de EEUU y China sino la distancia con el resto de países que es lo que define un sistema de bipolaridad.

2. Este nuevo esquema de poder en relación al existente genera incertidumbre y tensión porque el país “potencia actual” no sabe cuáles van a ser las intenciones del nuevo poder, en este caso China, y la “nueva potencia” tampoco sabe cuáles son las verdaderas intenciones del “poder hegemónico actual”.

 

Las dos grandes potencias van a intentar resolver sus disputas en otros planos, como dijimos en el cultural tecnológico diplomático, y cuando lo hagan en el plano militar intentarán hacerlo a través de otros Estados, en otras regiones donde el peligro para ellos sea menor.

La política mundial vive un momento histórico decisivo. Esto se ha hecho evidente de la mano de un creciente culto a la personalidad que rodea al presidente chino y en occidente una crisis de confianza en las instituciones democráticas que se extiende por toda la Unión Europea (especialmente el Brexit como la medida del Reino Unido para salir de la UE).

 

Mirada Geopolítica de Brasil

El Mercosur no es viejo pero está grande, ha tenido muchas crisis políticas y todas las crisis políticas no han sido menores. Por mencionar algunas las “papeleras”  y la parálisis en varias negociaciones durante mucho tiempo en la relación entre Uruguay y Argentina

Las crisis producidas por la entrada y por la salida de Venezuela tampoco han sido menores considerando la articulación entre política interna y política regional y la reciente crisis producida por la democracia en Paraguay.[9]

 

La nueva versión del “Libro Blanco de la Defensa” de Brasil revela un giro en la visión geopolítica y en su doctrina militar, un hecho irreversible que signará el escenario geopolítico de América latina.

Señala que la región dejó de ser una zona libre de conflictos. Reafirma que el país tiene que empeñar sus esfuerzos en la afirmación de sus intereses en el Amazonas y en el Atlántico Sur, que constituyen dos prioridades tradicionales de su doctrina de defensa.

Pero introduce un cambio cualitativo cuando puntualiza que los militares deben prepararse para la “solución” de problemas regionales y destaca el despliegue de efectivos asignados a la lucha contra el Covid 19.

Esto va en contramano, en términos de filosofía política,  con  la construcción de una geopolítica comprometida con la paz y con la vinculación de un proyecto de construcción regional en el Mercosur

El diálogo y la negociación —y no el conflicto armado— deben ser el instrumento para solucionar las eventuales disputas en América del Sur. La integración contribuye estructuralmente con ese objetivo, al disminuir o relativizar divergencias y, sobre todo, al internalizar la negociación como un imperativo en las relaciones entre los estados.

 

Cont. Púb. Ariel Martin Rolando

Contador Especialista en Derecho Tributario y Finanzas Públicas. Profesor Universitario en la UNIVERSIDAD CATOLICA DE SANTA FE

Octubre 2.020


[1] Confinamiento ( aislamiento)

[2] Tratado de Libre Comercio.

[3] Respecto al acceso a los mercados de bienes, más del 97% de la oferta exportable del MERCOSUR a los países del EFTA se beneficiará de tratamiento preferencial. Algunos de los productos que se beneficiarán de mejores condiciones de acceso son: carne bovina, carne aviar, vinos, maíz, miel y aceites vegetales, entre otros. EFTA eliminará los aranceles para la casi totalidad de los productos manufacturados, mejorando con ello de manera notable la inserción de los mismos en cadenas globales de valor. Un aspecto de especial relevancia es que Suiza y Noruega conceden por primera vez cuotas bilaterales al MERCOSUR. También en un hecho sin precedentes, los países de EFTA conceden acceso libre de aranceles dentro de la gran mayoría de las cuotas agrícolas consolidadas en la OMC. FUENTE MERCOSUR.INT

[4] Carne soja y bioetanol son los grandes impulsores de la deforestación corresponsables de los incendios.

[5] Es un acuerdo dentro del marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que establece medidas para la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) a través de la mitigaciónadaptaciónresiliencia de los ecosistemas a efectos del Calentamiento Global, su aplicabilidad sería para el año 2020, cuando finaliza la vigencia del Protocolo de Kioto

[6] MercoPress South Atlantic News Agency   9/10/2020 Montevideo. Uy

[7] Conferencia online “El mundo después del coronavirus”, por el Mag. Francisco de Santibañes —secretario general del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI)

[8] Napoleón advirtió :” Deja que China duerma: cuando despierte estremecerá al mundo”

[9] Pensando la post pandemia: Mercosur ¿hay vida después de la pandemia?. Mónica Hirst profesora de la maestría en Estudios Internacionales UTDT 30/07/2020

 

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