Buenos Aires, Domingo, 9 de Agosto
13 julio, 2020 23:15 Imprimir

Panorama Económico – Cómo estamos para lo que viene – Lic. Karina Villagra

 

 

Argentina hace tiempo que no está en la mejor de las situaciones para poder definir políticas contundentes con el objeto de  hacer frente a la crisis económica que la afecta. La pandemia que estamos vivenciando profundizó y deja en claro la fragilidad del sistema económico argentino En estas circunstancias, las políticas que el Presidente Fernández ha venido ejecutando ante la emergencia por el COVID-19, no han podido soslayar en algún punto la crisis sino por el contrario,  han incrementado las condiciones críticas para los todos los actores de la economía.

Se emitieron hasta ahora, más de 1 billón de pesos para asistir al Tesoro Nacional, esta cifra de dominio público comunicada por parte del BCRA, responde a la tremenda situación de baja en la recaudación y a las necesidades financieras del Estado para hacer frente a sus gastos.  Con tal expansión de la base monetaria, la pregunta como siempre es, ¿qué pasará al momento de tener que recoger lo sembrado y achicar esa brecha para generar eficiencia en el sistema de intercambio y al mismo tiempo valorizar nuestra moneda?

Se nos presenta además la problemática de la deuda en condiciones muy débiles para la negociación con los acreedores. Si bien es muy difícil plantear posibles salidas para articular los pagos, no es imposible. Las autoridades deberán tener a mano herramientas claras para posicionarnos y definir acciones mensurables con una inflación de no menos del 3% mensual, tasas de interés crediticias forzadas sobre el sector bancario para promover la actividad, precios sin referencia, una presión tributaria inaplicable al contexto y un comercio exterior modulado por el Estado a través de las restricciones por sector para la liquidación de divisas.

Desde hace décadas tenemos frente a los ojos la necesidad de generar producción competitiva, pero tan difícil se hace cuando el Estado depende de la recaudación impositiva…… ¿Cómo activamos la competitividad, si tenemos claro que las empresas, especialmente las Pymes, apenas pueden sostener su producción debido a los altísimos costos laborales y tributarios?

En este sentido y según el relevamiento realizado por la AFIP sobre sus propios datos de control, hasta mayo 2020, cerraron más de 18500 empresas que no pudieron hacer frente a los aportes obligatorios para mantener la nómina[1]. Los números del sector hablan por sí solos.  (Ver Cuadro 1)

 

 

Cuadro 1. Encuesta de producción industrial Pyme. Índice de unidades vendidas, año base enero 2008=100, en números índice y en variación porcentual  
Período   Índice de producción industrial Pyme Variación          Variacíón

% mensual           % i.a

2019  

Ene

78,2 -4,7%  

-8,80

 
  Feb 74,9 -4,2% -6,10  
  Mar 84,0 12,1% -8,40  
  Abr 80,4 -4,3% -10,30  
  May 77,4 -3,7% -6,50  
  Jun 69,4 -10,3% -8,40  
  Jul 73,4 5,7% -6,10  
  Ago 75,8 3,3% -6,00  
  Sep 71,1 -6,2% -5,90  
  Oct 77,6 9,1% -2,80  
  Nov 79,8 2,8% -1,30  
Dic 81,3 1,9% -0,90  
2020 Ene 77,9 -4,1% -0,30  
  Feb 76,00 -2,5% 1,40  
  Mar 59,80 -21,3% -28,80  
  Abr 37,69 -37,0% -53,10  
  May 50,40 33,7% -34,90  
  Jun        

 

Fuente: https://www.redcame.org.ar/seccion/informes-ipods

 

Todo ello en un marco social por lo menos raro, donde el ciudadano de a pie si no está preocupado por el bienestar de su familia en términos de salud, está preocupado por el futuro de sus negocios, o por su estabilidad laboral o simplemente por cómo pagará sus cuentas. Coincidiendo con lo dicho por el economista Miguel Angel Broda[2] recientemente en una entrevista radial, donde dijo:  “Las cuarentenas agravan sustancialmente la pobreza y la desigualdad en la distribución de la riqueza”, y eso es lo que hoy estamos percibiendo claramente en virtud de la cantidad de programas creados en el sistema de asistencialismo, a través de ANSES, del Ministerio de la Mujer, del Ministerio de Acción Social o directamente desde el PEN.

Aunque este sistema de asistencia por ahora es viable y amortigua los efectos del alza en la línea de pobreza, genera un alto impacto en las arcas del Estado y es definitivamente insostenible a largo plazo, por lo que se deberán pensar opciones para la accesibilidad de esos sectores al sector productivo que debe ser reactivado.

 

Sintetizando y suponiendo que las actividades productivas, la movilidad y el funcionamiento de la industria comiencen a normalizarse ya pasada la mitad de este año 2020, la variante de factores a considerar es enorme, empezando con que de acuerdo a las previsiones de los expertos referida a la estimación del déficit fiscal,  éste superará el 5% del PBI (sin contar los intereses de la deuda); que la medición de la base monetaria será enorme por la emisión; que el sector privado se verá reducido por los cierres de empresas ante la falta de financiamiento, baja en ventas e inversiones. Que el empleo habrá recibido un golpe durísimo con porcentajes de baja de dos dígitos que ya prevé la OIT[3] (contando además con que en Argentina el 40% del empleo es informal). Además, con nuestra moneda luchando por sostener su valor y un intercambio comercial externo relativizado tanto por el golpe de la pandemia en todas las regiones del mundo, así como por la implementación de políticas limitantes al intercambio libre en el comercio exterior. Mínimo, no podemos seguir promoviendo la informalidad, así como tampoco podemos seguir “compensando” con el tipo de cambio.

 

Es claro que las políticas que deba definir el gobierno argentino desde ahora deberán establecerse al largo plazo indefectiblemente, ya que recuperarnos de la situación que veníamos transitando en 2019, sumada a la profundización de las desigualdades y los factores externos que nos impactan por la crisis COVID-19 mundial, requerirá de por lo menos un número importante de inversiones genuinas y un proyecto de desarrollo productivo con sostén fiscal y financiero, para que la rueda del crecimiento sostenido comience a funcionar.

 

Sería interesante que, a partir de esta pequeña nota, nos adentremos en ´pensar cada uno de los puntos mencionados, que ya representan en sí mismos muchos frentes de batalla hasta para el propio análisis. Pero permitiéndonos una mirada global……. si claro está, tenemos muchos problemas para considerar.

 

Lic. Karina Villagra

Julio 2.020

 

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