Buenos Aires, Lunes, 1 de Junio
12 abril, 2020 6:42 Imprimir

OMC: Desplome del comercio ante la pandemia de COVID-19, que está perturbando la economía mundial

 

 

 

Se prevé una reducción del comercio mundial en 2020 de entre el 13% y el 32% como consecuencia de la perturbación de la actividad económica normal y de la vida causada por la pandemia de COVID-19 en todo el mundo.

La amplia gama de posibilidades para el descenso previsto se explica por la naturaleza de esta crisis sanitaria sin precedentes y la incertidumbre en torno a sus repercusiones económicas concretas. Con todo, los economistas de la OMC piensan que el descenso probablemente sea mayor que el desplome del comercio registrado a raíz de la crisis financiera mundial de 2008-2009 (gráfico 1).

Las estimaciones de la recuperación prevista en 2021 son igualmente inciertas, ya que los resultados dependerán en gran medida de la duración del brote y de la eficacia de las respuestas en materia de política.

“Esta crisis es ante todo una crisis sanitaria, que ha obligado a los Gobiernos a adoptar medidas sin precedentes para proteger la vida de la gente”, dijo el Director General Roberto Azevêdo.

“El inevitable descenso del comercio y de la producción tendrá dolorosas consecuencias para los hogares y las empresas, aparte del sufrimiento humano causado por la propia enfermedad.”

“El objetivo inmediato es controlar la pandemia y mitigar los daños económicos a las personas, las empresas y los países. Sin embargo, los encargados de la formulación de las políticas deben empezar a planificar la etapa posterior a la pandemia,” dijo el Director General.

“Las cifras son feas, no hay cómo negarlo. Con todo, una recuperación rápida y vigorosa es posible. Las decisiones que se adopten hoy determinarán la configuración futura de las perspectivas de recuperación y crecimiento mundiales. El comercio será un componente importante en este sentido, junto con la política fiscal y monetaria. Para reactivar las inversiones que necesitaremos será fundamental que los mercados se mantengan abiertos y sean previsibles, y fomentar un entorno empresarial más favorable en general. Si los países colaboran, veremos una recuperación mucho más rápida que si cada uno actúa por su cuenta.”

Gráfico 1 – Volumen del comercio mundial de mercancías, 2000-2022
Índice, 2015=100

Fuente:    Secretaría de la OMC.

El comercio ya experimentaba una desaceleración en 2019 antes del ataque del virus, lastrado por las tensiones comerciales y la ralentización del crecimiento económico. El volumen del comercio mundial de mercancías registró un ligero descenso durante el año, del -0,1%, tras haber aumentado un 2,9% en el año anterior. Al mismo tiempo, el valor en dólares de las exportaciones mundiales de mercancías se redujo en 2019 un 3%, a 18,89 billones de dólares EE.UU.

En cambio, el comercio mundial de servicios comerciales aumentó en 2019, ya que las exportaciones en dólares se incrementaron un 2%, a 6,03 billones de dólares EE.UU. El ritmo de expansión fue más lento que en 2018, año en que el comercio de servicios aumentó un 9%. En los cuadros 1 a 4 del apéndice se presenta información detallada sobre la evolución del comercio de mercancías y de servicios comerciales, que puede descargarse del Portal de Datos de la OMC (http://data.wto.org/).

Perspectivas del comercio en 2020 y 2021

Es inevitable que la conmoción económica causada por la pandemia de COVID-19 invite a hacer comparaciones con la crisis financiera mundial de 2008-2009. Estas crisis son similares en ciertos aspectos, pero difieren mucho en otros. Al igual que en 2008-2009, los Gobiernos también han intervenido a través de la política monetaria y fiscal para contrarrestar la recesión y proporcionar a empresas y hogares ayuda temporal a los ingresos. Sin embargo, como consecuencia del recurso a restricciones al movimiento y al distanciamiento social con el fin de ralentizar la propagación de la enfermedad, la oferta de trabajo, el transporte y los viajes se ven hoy día directamente afectados como no se habían visto en la crisis financiera. Se han cerrado sectores enteros de las economías nacionales, como los de los hoteles, los restaurantes, el comercio al por menor no esencial y el turismo, así como partes importantes del sector manufacturero. En estas circunstancias, la elaboración de previsiones exige establecer hipótesis sólidas sobre el avance de la enfermedad y recurrir a datos estimados más que a datos comunicados.

Por consiguiente, los futuros resultados del comercio que se resumen en el cuadro 1 se comprenden mejor sobre la base de dos hipótesis distintas(1): 1) una hipótesis relativamente optimista según la cual se registrará un acusado descenso del comercio al que seguirá una recuperación a partir del segundo semestre de 2020, y 2) una hipótesis más pesimista según la cual se registrará un descenso inicial más pronunciado y una recuperación más prolongada e incompleta.

Estas hipótesis deben considerarse exploraciones de diferentes trayectorias que podría seguir la crisis, y no previsiones específicas de su evolución futura. Los resultados reales podrían fácilmente situarse fuera de ese intervalo, ya sea al alza o a la baja.

En la hipótesis optimista, la recuperación será suficientemente intensa para que el comercio se sitúe cerca de su tendencia anterior a la pandemia, representada en el gráfico 1 por la línea de puntos amarilla, mientras que en la hipótesis pesimista solo se prevé una recuperación parcial. Dado el nivel de incertidumbre, cabe señalar que la trayectoria inicial no determina necesariamente la recuperación posterior. Por ejemplo, podría darse un acusado descenso del volumen del comercio en 2020 cumpliéndose la hipótesis pesimista, pero la recuperación podría ser igualmente pronunciada, con lo cual el comercio se acercaría mucho más a la línea de la hipótesis positiva para 2021 o 2022.

Tras la crisis financiera de 2008-2009, el comercio no volvió a su tendencia anterior, representada en dicho gráfico por la línea de puntos gris. Es más probable un fuerte repunte si las empresas y los consumidores ven la pandemia como una conmoción temporal y puntual. En este caso, el gasto en bienes de inversión y bienes de consumo duraderos podría volver a niveles próximos a los anteriores una vez que remita la crisis. Por otra parte, si el brote se prolonga y/o se repite y se generaliza la incertidumbre, es probable que las empresas y los hogares gasten con más cautela.

En ambas hipótesis, todas las regiones sufrirán disminuciones de dos dígitos en las exportaciones e importaciones en 2020, salvo en el caso de las “otras regiones” (categoría integrada por África, Oriente Medio y la Comunidad de Estados Independientes (CEI), incluidos los Estados asociados y los antiguos miembros). Esta disminución estimada relativamente pequeña de las exportaciones se debe a que los países de esas regiones dependen en gran medida de las exportaciones de productos energéticos, la demanda de los cuales se ve relativamente poco afectada por la fluctuación de los precios. Si se controla la pandemia y el comercio empieza a crecer de nuevo, la mayoría de las regiones podrían registrar repuntes de dos dígitos en 2021, de alrededor del 21% en la hipótesis optimista y del 24% en la hipótesis pesimista, si bien en ese caso partirían de mucho más abajo (cuadro 1). El grado de incertidumbre es muy elevado, y entra dentro de lo posible que tanto para 2020 como para 2021 los resultados reales se sitúen por encima o por debajo de estas proyecciones.

Gráfico 2 – Relación entre el crecimiento del comercio mundial de mercancías y el crecimiento del PIB mundial, 1990-2020
Variación porcentual y relación

 

Fuente:    Secretaría de la OMC para los datos sobre el comercio y las estimaciones de consenso para el PIB histórico. Las proyecciones del PIB se basan en hipótesis simuladas con el modelo de comercio mundial de la OMC.

Otros dos aspectos que diferencian la recesión actual de la crisis financiera son el papel de las cadenas de valor y el comercio de servicios. La perturbación de las cadenas de valor ya era un problema cuando la COVID-19 se circunscribía principalmente a China. Sigue siendo un factor destacado ahora que la enfermedad está más propagada. Es probable que la caída del comercio sea más pronunciada en sectores caracterizados por la complejidad de los vínculos en las cadenas de valor, sobre todo en el caso de los productos electrónicos y de la industria del automóvil. Según la Base de Datos sobre el Comercio en Valor Añadido (TiVA) de la OCDE, la proporción de valor añadido extranjero en las exportaciones de productos electrónicos se situaba en torno al 10% en los Estados Unidos, en el 25% en China, en más del 30% en Corea, era mayor del 40% en Singapur y superaba el 50% en los casos de México, Malasia y Viet Nam. Las importaciones de los principales insumos para la producción se verán probablemente interrumpidas por el distanciamiento social, que llevó al cierre temporal de fábricas China, lo que ahora tiene lugar en Europa y América del Norte. Sin embargo, conviene recordar que puede haber perturbaciones de las cadenas de suministro complejas a consecuencia de desastres localizados, como huracanes, tsunamis y otras perturbaciones económicas. La gestión de las perturbaciones de las cadenas de suministro es un desafío tanto para las empresas mundiales como locales, y que exige un cálculo de los riesgos frente a la eficiencia económica por parte de cada empresa.

El comercio de servicios bien podría ser el componente del comercio mundial más directamente afectado por la COVID-19 por la imposición de restricciones al transporte y los viajes y el cierre de muchos establecimientos minoristas y hoteleros o de restauración. Los servicios no están incluidos en las previsiones de la OMC sobre el comercio de mercancías, pero la mayor parte del comercio de mercancías sería imposible sin ellos (por ejemplo, el transporte). A diferencia de los bienes, no hay existencias de servicios que se puedan retirar ahora para reponerlas en una etapa posterior. En consecuencia, lo que disminuya el comercio de servicios durante la pandemia puede perderse para siempre. Los servicios también están interconectados, y el transporte aéreo propicia un ecosistema para otras actividades culturales, deportivas y recreativas. Sin embargo, algunos servicios pueden beneficiarse de la crisis. Es el caso de los servicios de tecnología de la información, cuya demanda ha experimentado gracias a que las empresas tratan de que los empleados trabajen desde casa y la gente se relaciona a distancia.

La repercusión del brote de COVID-19 en el comercio internacional todavía no es visible en la mayoría de los datos comerciales, pero algunos indicadores oportunos e importantes pueden dar ya pistas sobre el alcance de la desaceleración y su comparación con crisis anteriores. A este respecto, son especialmente útiles los índices de nuevos pedidos de exportación derivados de los índices de gestores de compras. El índice de gestores de compras global de JP Morgan correspondiente a marzo mostraba que los pedidos de exportación de mercancías se redujeron al 43,3 en relación con un valor de referencia de 50, y que las nuevas actividades de exportación de servicios cayeron al 35,5, lo que indica una recesión grave.

Gráfico 3: Nuevos pedidos de exportación según los índices de los gestores de compras, enero de 2008 – marzo de 2020
Índice, base = 50

 

Nota:       Los valores superiores a 50 indican una expansión, mientras que los inferiores a 50 indican una contracción.
Fuente:    IHS Markit.

Evolución del comercio en 2019

El comercio mundial de mercancías se estancó en 2019, lastrado por la persistencia de las tensiones comerciales, y hacia el final del año entró en valores negativos. Esta evolución se refleja en el gráfico 4, que indica los volúmenes trimestrales del comercio de mercancías, ajustados para tener en cuenta las variaciones estacionales y medidos por el promedio de las exportaciones e importaciones. En el cuarto trimestre el comercio registró una disminución interanual del 1,0% y una disminución del 1,2% con respecto al tercer trimestre de 2019, la cual, extrapolada, equivaldría a una disminución interanual del 4,6%.

Gráfico 4: Exportaciones e importaciones en el comercio mundial de mercancías, 2015T1-2019T4
Índice, 2015T1 = 100 y variación porcentual interanual

 

Fuente:    Secretaría de la OMC y UNCTAD.

El gráfico 5 indica los volúmenes trimestrales de exportaciones e importaciones de mercancías desestacionalizados, por regiones. América del Sur y las otras regiones registraron grandes disminuciones de las exportaciones en el segundo semestre de 2019, mientras que América del Norte y Asia experimentaron un mínimo crecimiento o leves descensos. Los volúmenes de las importaciones de América del Sur disminuyeron acusadamente a lo largo de todo 2019, y Europa, América del Norte y Asia también terminaron el año con caídas. Solo las importaciones de las otras regiones siguieron aumentando, con un crecimiento interanual en cada trimestre de entre el 1,9% y el 4,9% en 2019.

Gráfico 5: Exportaciones e importaciones de mercancías, por regiones, 2015T1-2019T4
(Índice del volumen, 2015T1 = 100)

 

1                         Comprende América Central y del Sur y el Caribe
2                         Las otras regiones son África, Oriente Medio y la Comunidad de Estados Independientes, con inclusión de los Estados asociados y los antiguos Estados miembros.
Fuente:    OMC y UNCTAD.

Aunque los servicios no están sujetos a aranceles del mismo modo que las mercancías, el comercio mundial de servicios comerciales experimentó una abrupta desaceleración en términos de valor en 2019, tras haber registrado fuertes aumentos en los dos años anteriores. Esta evolución se refleja en el gráfico 6, que indica el crecimiento del valor en dólares de las exportaciones de servicios, por principales categorías. La categoría “Otros servicios comerciales” experimentó el mayor aumento, con un incremento del 3% en 2019, seguida de los servicios de viajes y los servicios relacionados con las mercancías, con un 1%. La disminución del 0,5% del valor de los servicios de transporte puede haberse debido a la debilidad del comercio de mercancías originada por las fricciones comerciales entre las grandes economías.

Pueden descargarse estadísticas comerciales mensuales, trimestrales y anuales del portal de datos de la OMC en http://data.wto.org/.(2)

Gráfico 6: Crecimiento del valor de las exportaciones de servicios comerciales por categorías, 2015-2019
Variación porcentual en dólares EE.UU.

 

Fuente:    Secretaría de la OMC, UNCTAD e ITC.

Cuadro 1: Volumen del comercio de mercancías y PIB real, 2018-2021 1
Variación porcentual anual

 

1             Las cifras correspondientes a 2020 y 2021 son previsiones
2             Promedio de las exportaciones e importaciones
3             Las otras regiones son África, Oriente Medio y la Comunidad de Estados Independientes (CEI), con inclusión de los Estados asociados y los antiguos Estados miembros.
Fuente:    Secretaría de la OMC para los datos comerciales y estimaciones consensuales para el PIB histórico. Las previsiones del PIB están basadas en situaciones hipotéticas simuladas utilizando el modelo de comercio mundial de la OMC.

Apéndice – Cuadros

Apéndice – Cuadro 1: Principales exportadores e importadores de mercancías, 2019
En miles de millones de dólares y porcentajes

 

Ver cuadros en sitio oficial OMC

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