Buenos Aires, Viernes, 30 de Septiembre
29 septiembre, 2014 5:15 Imprimir

El dólar imaginario de Septiembre 2014 – Dr. Oscar Palomba

Cuando en la sociedad se da un proceso de fuga del dinero, esto es, cuando en las transacciones corrientes la moneda mala desplaza a la buena, porque esta última da seguridades, en tanto que la mala la gente rápidamente trata de desprenderse de ella a causa de su constante y rápida pérdida de valor, comienza un proceso que tiende a definirse erróneamente como especulativo, con una connotación negativa y desconociendo que las personas especulan constantemente con la mayoría de las decisiones que toman en sus vidas.

La especulación, en el ámbito de las finanzas y siguiendo la definición de John K. Galbraith se da “cuando la imaginación popular se centra en algo que se tiene por nuevo”. ¿Se puede pensar que es “algo nuevo” un voraz y repentino apetito por refugiarse en una divisa que brinde seguridades ante un proceso próximo de emisión monetaria desenfrenada que es el corolario de una ya alta emisión previa de moneda sin respaldo cuya finalidad es financiar un gasto público totalmente desmadrado de los ingresos? Evidentemente no, y siguiendo al autor ya mencionado “debe haber pocos ámbitos de la actividad humana en los que la historia cuenta tan poco como en el ámbito de las finanzas”. En consecuencia, que a Septiembre de 2014 haya una brecha cercana al 90% entre los valores del dólar que se usa para las transacciones internacionales cuyo valor es fijado por el gobierno, y el valor que tiene que pagar un ciudadano de a pie, que angustiado, quiere proteger su patrimonio, parece tener más que ver con un proceso que por repetido no parece aprendido.

En consecuencia se empieza a diferenciar grandemente lo que podríamos definir de alguna manera y con poca precisión como un “valor técnico” del “valor miedo, necesidad, etc”. Estos aspectos son básicamente psicológicos y sólo desaparecerán ante un horizonte de estabilidad bien distinto del actual.

Ello lleva a tratar de precisar un escenario posible para luego tomar decisiones en consecuencia. Un análisis que encuentre como muy poco probable un cambio en la política económica que conduzca a la recuperación del sentido común genera un interrogante hacia adelante que privilegia la protección y se está dispuesto a pagar una “prima” mayor por esa protección. Este, a mi entender, es el escenario actual, y el valor de la “prima” luce elevado. Hoy.

Por ello no puede quedar fuera del análisis las consideraciones políticas que son las que, en la actual coyuntura, influyen más que las económicas propiamente dichas en la determinación del valor del dólar. En efecto, se percibe que el poder político del estado se concibe a sí mismo como una especie de “poder revolucionario” que para no sentirse amenazado necesita la total de neutralización de su oponente. Esto niega cualquier la posibilidad de generar un cambio de expectativas en lo inmediato y por ello el alto valor de la “prima” que ya fue señalado.

Si se observa que un país agrícola-ganadero con capacidad de generar un fuerte saldo favorable en la balanza comercial, con un fenomenal ahorro externo, con reservas granarias significativas y con un descollante potencial exportador energético, es fácil concluir que con políticas económicas racionales desaparecería rápidamente de la cotización del dólar libre el sobreprecio que hoy tiene.

Dr. Oscar Palomba
25 septiembre 2.014
palomba@fibertel.com.ar

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