Buenos Aires, Martes, 22 de Agosto
13 marzo, 2015 2:18 Imprimir

Empresas chinas se arraigan en América Latina en el proceso de superación

Hoy día cada vez más empresas chinas entran en América Latina. Los desafíos que enfrentan no sólo consisten en trabajar obedeciendo estrictamente las normas internacionales y reglas locales, sino también alcanzar las metas que las empresas occidentales no pueden cumplir, superando estas normas y reglas. En las áreas de técnica, protección ambiental y responsabilidad social, las empresas chinas han mostrado el fuerte ímpetu de superación de las tradicionales compañías transnacionales occidentales.
Bolivia
“Se debe conocer lo que quiere el pueblo del lugar, para hacer verdaderamente las cosas prácticas y buenas”.
En la meseta boliviana a 3.800 metros sobre el nivel del mar, se sienten los latidos del corazón luego de andar algunos pasos. Se necesita mucha atención al conducir en la carretera montañosa conectada por las pendientes escarpadas. El agua que sale del grifo es color amarillo. Zhang Xin, quien empezó a trabajar en Bolivia tras graduarse, se ha acostumbrado a eso. En su conversación, lo que dijo es principalmente las ventajas de la minería local y el desarrollo de las empresas chinas.
Bolivia tiene un desarrollo relativamente atrasado entre todos los países de América Latina. Los habitantes locales no pintan las paredes de sus casas. Así que sus casas no “son construidas”, y no deben pagar el impuesto de la tierra. Por eso se ve casi por todas partes el color origial del adobe.
En 2013, la empresa de fundición de zinc y germanio Chihong de Yunnan, trasladó su núcleo de inversión en el extranjero a Bolivia. El presidente de la empresa Wang Feng recordó que tenía un “anhelo infinito” por los Andes, ricos en recursos minerales, cuando estudiaba la explotación de minas en la universidad. “Las personas de mi carrera siempre pensamos en venir a ver los Andes una vez en la vida. Es inimaginable que ya estamos aquí explotando las minas”, dijo.
La zona minera Liebich (利比奇) está situada a 300 kilómetros de la capital, La Paz. Los coches sólo pueden correr en un vía en la mayor parte de la carretera montañosa, por eso se necesitan casi 10 horas de ida y vuelta. No obstante, en comparación con otras dos zonas mineras, ésta es la mejor. Wang Feng llama a otra mina de cobre “Posada Longmen”, porque está rodeada de desiertos. El camino entre La Paz y otra zona en el Amazonas es completamente de barro en una montaña escarpada. La primera vez cuando Wang Feng la visitó, tardó 14 horas.
No es nada fácil dar un recorrido si uno vive en la meseta, ni hablar de hacer ejercicio. En el barranco de la zona minera Liebich (利比奇) no hay señal para el teléfono celular y el contacto se hace por el satélite. Es muy lento y costoso. Wang Feng dijo que “cuando llegué por primera vez quise irme inmediatamente. Pero, es una zona rica en recursos minerales de alta calidad. ¿Acaso debemos explotar las minas en las metrópolis prósperas y cómodas?”
Además de explotar las minas, cómo llevarse con la gente local, conocer su cultura y entrar en su vida constituye un problema difícil. “Al salir al extranjero, las empresas chinas no deben simplemente extender sus manos y pies, sino también la cabeza.” En opinión de Wang Feng, independientemente del tamaño de la inversión, las empresas chinas afrontan el mismo problema en ultramar, que es el conflicto cultural. Cómo combinar la idea de los empleados locales y la cultura de la empresa y combinar el desarrollo sostenible de las zonas mineras con el de la compañía, ésa es la clave del problema.
Además de construir carreteras y establecer plantas, Hongchi dona anualmente al menos 300 mil pesos bolivianos a las tres pequeñas aldeas aledañas a la zona minera. Hongchi ofrece su apoyo incondicional a los lugareños en la construcción del embalse y drenaje o con las necesidades de nuevos escritorios, lámparas y otros equipos para las escuelas. Además, organiza un curso de chino para los empleados locales cada noche y de español para los chinos.
La zona minera Liebich (利比奇) contrató a 108 empleados locales en aldeas cercanas y casi todos los hombres de ellas trabajan en la zona minera. En la casa del empleado Zuaso, la madre y la hija mayor están fabricando nuevos trajes con los hermanos menores. La hija mayor quien no ha tenido la oportunidad de salir de la zona montañosa, señaló que con la llegada de la empresa china, su aldea ya tiene un nuevo campo de fútbol y su padre tiene un puesto de trabajo estable. La vida de su familia es mejor que antes. Su hermano menor ahora tiene un teléfono inteligente de nuevo modelo.
“Se debe conocer lo que quiere el pueblo local, para hacer verdaderamente las cosas prácticas y las buenas.” Wang Feng manifestó que Hongchi coopera con el Ministerio de Minería y las instituciones de enseñanza superior de Bolivia para formar a las personas de talento. A partir del año próximo, la empresa seleccionará y enviará a los empleados bolivianos a China para capacitación.

Ecuador
“Cuando nos hacemos amigos de corazón con ellos y les respetamos sinceramente, nos darán su confianza.”
11 años después, Cao Minquan, gerente chino del departamento de protección ambiental, salud y asuntos de comunidades de la compañía petrolera Andes, ya habla fluidamente el español, luego de que antes no se atrevía ni a abrir la boca. “El respeto es mutuo. Espero atraer a los nativos con la cultura china y hacerles saber la importancia de la tolerancia, el respeto y la convivencia armoniosa.” Dijo que “tanto los funcionarios gubernamentales, habitantes locales como empleados de la emrpesa, cuando nos hacemos amigos de corazón con ellos, consideramos sus intereses como nuestros propios y les respetamos sinceramente, nos dan su confianza.”
En 2006, PetroChina y Sinopec adquirieron conjuntamente los capitales del petróleo y gasuductos de la empresa canadiense de petróleo Encana en Ecuador y establecieron la compañía petrolera Andes. Ecuador cuenta con una gran reserva de petróleo, pero la mayoría se halla en sitios geográficamente especiales. Por ejemplo las tres zonas petroleras de la empresa Andes, con una extensión de 5.800 kilómetros cuadrados, están situadas en la cuenca del Amazonas y un parque forestal nacional. En consecuencia el gobierno exige estrictamente estudios sobre el impacto ambiental de la exploración.
Mauricio, gerente del departamento de protección ambiental, salud y asuntos de comunidades de la empresa indicó que en Ecuador existen 8 leyes o reglamentos relacionados con la explotación del petróleo y gas y la protección ambiental. “El mayor reto de la inversión en la localidad es la cuestión de la protección ambiental”, dijo, agregando que “para cualquier operación se debe presentar un informe del medio ambiente: qué animales y plantas hay en la zona petrolera, la cantidad de los microelementos y metales pesados en el suelo, las influencia directa o indirecta de la operación a la comunidad, entre otros.”
En 2011, un pequeño accidente de fuga de 4 barriles de petróleo provocó la pérdida de más de un millón de dólares a la empresa. A fin de evitar accidentes similares, la empresa instaló el sistema de supervisión de fuga por fibras, el más avanzado del mundo. Una vez que ocurre una fuga, el sistema emite una alarma automáticamente y se suspende el transporte.
“No hay que tener la mentalidad de suerte. Todas las molestias pequeñas se convertirán en grandes problemas. Las leyes locales no lo permiten, tampoco están contentos los habitantes locales.” Cao Minquan señaló que “nuestros sistemas de prevención de incendios, construcción y administración empresarial adoptan el máximo estándar mundial. Usamos los mejores motores para reducir la contaminación del aire. Puedo garantizar que somos el estándar más alto de aquí.”
El corazón de la gente es más difícil de tratar que el medio ambiente. “La engorda de un delgado es nuestra responsabilidad”, bromeó Cao Minquan explicando la relación entre la empresa y sus empleados. Aquella ofrece buenos alimentos y hay una gran oportunidad de “engordar”, hecho que posiblemente aumenta la tasa de enfermedad cardiovascular. Por eso la empresa creó específicamente un gimnasio bien equipado e invitó a los expertos de la enseñanza de la salud, y el diseño de planes de entrenamiento físico y de dieta, para cuidar integralmente la salud de los empleados.
En los primeros días del desarrollo de la empresa, también recibió la oposición de los residentes como otras empresas del mismo sector. Fuera del campo de la zona petrolera todavía se conserva un alambre de púas de 2 metros de alto, utilizada antes para prevenir los conflictos. “Alrededor de esta zona petrolera, viven los aborígenes de al menos 7 etnias y hay más de 100 comunidades.” Cao Minquan llama con cariño a los aborígenes “paisanos”, y dijo que “debemos suspender la producción si los paisanos protestan.”
Mauricio y Cao Minquan visitaron a varios jefes tribales, se comunicaron sinceramente con ellos, y enviaron a empleados a mantener contactos con ellos. Estos jefes tienen prestigio en sus tribus y gracias a la transmisión de información a través de ellos, los lugareños empezaron a conocer gradualmente el papel de los proyectos en la mejora de su vida. La empresa comenzó a construir escuelas y hospitales para las comunidades, y participar positivamente en las actividades de difusión cultural de los aborígenes. Incluso financió la publicación de discos de la danza indígena.
Mauricio tiene más derecho de voz sobre la sinceridad de los chinos. “Las culturas del mundo son muy diferentes. Lo que más me impresiona es la confianza y el respeto mutuo entre las personas en las empresas chinas.” Mauricio trabajó durante largo tiempo en compañías canadienses y estadounidenses. Dijo que las empresas occidentales prefieren contactar con los gobiernos al enfrentar problemas y no con los pueblos locales. Las chinas no son así. Tienen paciencia y están dispuestas a escuchar atentamente la demanda. “Gradualmente los residentes locales les abrirán su corazón. Es fácil resolver los problemas una vez establecida la confianza mutua”.
Actualmente se ha formado un entorno laboral de confianza mutua entre los empleados locales y la empresa china. En la inmensa zona petrolera, sólo trabaja un técnico chino. Los cocineros locales incluso han aprendido a preparar los panecillos cocidos a vapor y los ravioles de China. La empresa Andes es considerada por el pueblo local como la “empresa extranjera donde más se quiere trabajar”. Los empleados que han recibido la calificación de servicio de la empresa son reconocidos por todas las compañías del país.
El alambre de púas que todavía se encuentra allí recuerda a Cao Minquan que para derribar la “pared de corazón” del pueblo local, hay que mostrar su corazón sinceramente, cumplir sus compromisos, y hacer el trabajo con firmeza. Sólo así, la empresa logrará un desarrollo duradero y estable.

Colombia
“Con nuestras acciones prácticas, logramos que la gente vea el desarrollo coordinado entre las comunidades, residentes y empresas.”
“Cuando llegamos, los habitantes locales no creían que la empresa haría algo para ellos. Pensaban que las empresas estadounidenses no podían hacer cosas para ellos, ni hablar las chinas,” dijo Ye Huimin, gerente de la filial de Sinopec en Colombia. En 2006, Sinopec, junto con una empresa india, adquirió la compañía de energía Lago Sagrado de Colombia. A finales de 2010, Sinopec compró otra empresa de energía.
Ambas eran empresas petroleras estadounidenses de tamaño pequeño antes de que Sinopec empezara a administrarlas. Enfocaban en la explotación de recursos, y prestaban menos atención a la administración de las comunidades y protección ambiental.
La zona petrolera se encuentra en la zona montañosa remota, donde hay los insurgentes. Las comunidades a su alrededor son relativamente pobres, con escasez de infraestructura y nivel atrasado de asistencia médica y educación. Frente a la situación, Sinopec elaboró el plan de desarrollo de las comunidades de tres niveles.
Primero, Sinopec financia poyectos cada año. En 2013, al enterarse del suministro inestable del agua y electricidad en algunas comunidades, la empresa ofreció los combustibles a los habitantes para apoyar el suministro de electricidad y estableció molinos de viento y bombas de agua para facilitar la obtención del agua en los pozos profundos. La empresa Lago Sagrado creó un jardín de infantes y una escuela secundaria de 400 alumnos en la comunidad cercana a la zona petrolera. Ayudó a un pequeño hospital local en la obra de expansión, aumentando las camas y comprando los equipos médicos avanzados.
Segundo, Sinopec mejora el nivel de educación y de trabajo de los habitantes, fomentando la capacidad del desarrollo sostenible. Sinopec y las empresas locales contratan a los empleados de primera línea de máximo 3 mil personas y al menos 1 mil personas en tiempo ordinario. Los empleados temporales de las empresas locales que complementan las operaciones de Sinopec tienen un nivel bajo de educación y técnica. El nivel de operaciones y rentabilidad de otras empresas pequeñas de la comunidad tampoco es alto. Se necesitaba la formación técnica y administrativa. Sinopec tardó de uno a dos años en mejorar su habilidad integral, y les otorgó un certificado si pasaban las pruebas, a fin de hacerles capaces de participar en los proyectos de Sinopec.
María Vargas, de 45 años de edad, se ha beneficiado de estos proyectos. “Antes sólo sabía escuchar y hablar, y hacía simples labores físicas. Tras la formación, aprendí a escribir y a hacer operaciones matemáticas”, dijo con orgullo. “Nunca es tarde para estudiar. Gracias a la empresa china.”
La explotación de los recursos minerales no puede durar para siempre y la diversificación de la economía de las comunidades locales es la idea más importante de Sinopec. Marisol Betancur abrió una tienda con la ayuda de la empresa. Los hombres de la familia trabajan en las zonas petroleras, y las mujeres también pueden soportar el “medio cielo” (es decir la mitad de la responsabilidad). “Es una tienda pequeña, pero es conveniente para la comunidad y mejora el nivel de nuestra vida.”
Al oir que la Corporación de Petróleo de Colombia construye para los residentes de las zonas petroleras los criaderos, huertas y bases de producción de bebidas, Sinopec envió a sus empleados a estudiar, a fin de lograr un mayor avance de acuerdo con las pecurialidades locales y recursos, que no sólo satisface el crecimiento económico, sino tamibén ofrece puestos de trabajo estables, para sentar las bases del desarrollo sostenible de las comunidades.
En opinión de Ye Huimin, la actitud de los residentes sobre las empresas del sector energético cambia con el tiempo. “Con nuestras acciones prácticas, logramos que la gente vea el desarrollo coordinado entre las comunidades, residentes y empresas.”

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